«Ha sido una sorpresa enorme y en Ribadesella no se habla de otra cosa porque los Ortiz son una familia muy querida». El alcalde de Ribadesella, José Miranda, se mostró ayer consternado por la repentina muerte de Erika Ortiz, a quien conoce personalmente. Miranda, gran amigo de Jesús Ortiz, manifestó ayer su pesar aunque aseguró «prefiero no ponerme en contacto hoy con a familia porque deben de estar pasando momentos terribles».
El Ayuntamiento de Ribadesella hará llegar hoy a la familia telegramas para expresar sus condolencias. Por su parte, el párroco José María Ovies, conocido de la abuela, aseguró que Menchu Álvarez del Valle, «se encuentra muy afectada». Mostró además la disposición de celebrar una misa por la joven en la parroquia a la que pertenece Sardéu, donde ayer todos los vecinos se mostraban consternados.