Esperó durante unas horas y al filo de la media tarde abandonó su casa de Sardéu. Abatida, Menchu Álvarez del Valle tomó ayer rumbo a Madrid para estar junto al resto de la familia en este tremendo trance. La abuela paterna de la Princesa de Asturias recibió la noticia por la mañana y se recluyó en su casa hasta que llegó la hora de salir hacia la capital.
Al mismo tiempo conoció la muerte de Erika Ortiz su tía Henar, quien como todas las mañanas ya se encontraba en su tienda de decoración, en la calle de González del Valle de Oviedo. Los vecinos y dependientes de la zona la vieron salir del comercio, «pasadas las once de la mañana, muy apresurada y con cara triste». Algo, dicen, «nada habitual» en la tía de la Princesa Letizia, «siempre muy sonriente».
Entonces, nadie sabía aún qué había ocurrido, pero cuando la noticia llegó a la calle «todo encajó y adquirió sentido». La tienda permaneció abierta durante toda la mañana pero, por la tarde, el empleado del establecimiento, se acercó hasta allí para colgar el cartel de 'Cerrado por defunción'. A su llegada, atendió a los medios que se habían congregado a la puerta y explicó que la muerte de Erika ha sido «un triste acontecimiento». La tienda permanecerá cerrada durante unos días.
Menchu Álvarez del Valle recibía continuas visitas de su nieta Erika, la última este mismo verano. La abuela de la Princesa de Asturias se desplazó a la capital para arropar también a su hijo Jesús Ortiz que se encuentra roto de dolor por la muerte de su hija pequeña.