El mulo Paquillo podría tener pronto un hogar. Ya hay tres familias interesadas en hacerse cargo de él, según indicaron en la Fundación Altarriba, la protectora de animales que lo custodia desde el pasado 29 de enero, día en que un vecino de Jove se lo encontró, perdido y moribundo, en el camino de La Ería. Los candidatos a apadrinar al equino tendrán que esperar hasta el lunes para saber si obtendrán la custodia del equino, puesto que ese día acaba el plazo legal estipulado para que el propietario original del mulo lo reclame.
No se lo podrá llevar cualquiera. La Fundación Altarriba será la encargada de evaluar la idoneidad de los candidatos. Un portavoz de la misma indicó que los factores que tendrán en cuenta serán «que esté en una finca cerrada y con agua para beber» y «que la familia que se lo lleve viva en ese mismo recinto o en las cercanías». Quienes se hagan cargo del mulo, lo recibirán con el preceptivo microchip y una placa identificativa, para evitar extravíos.
Cuando Paquillo llegó a la finca que la fundación tiene en Poago, estaba malherido, con llagas sangrantes en la zona abdominal que un veterinario curó y cuya evolución vigilaron los responsables de la asociación. El mulo es un cruce de caballo y burro. Todo apunta a que Paquillo trabajó en las labores del campo en alguna parcela de Jove durante años, porque el animal es mayor.