Martes, 27 de marzo de 2007
Registro Hemeroteca

en

INTERNACIONAL

Internacional
Irán mantiene el pulso con Reino Unido y rechaza liberar a los quince marines
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Cinco días después de la detención de quince marines británicos en aguas del golfo Pérsico el caso sigue sin aclararse. Mientras los medios iraníes hablan de «violación flagrante» de sus aguas territoriales, desde Londres se exige la liberación inmediata de su patrulla que «operaba en territorio de Irak». Sin embargo, nadie hasta el momento ha ofrecido las coordenadas exactas en las que se encontraban unos y otros en el momento de los arrestos.

Los ministros de Exteriores de los países en litigio, Manucher Mottaki y Margaret Beckett, ya han mantenido contactos telefónicos y, según aclaró el político iraní, «los militares tendrán acceso a su sección consular en Teherán una vez concluyan las investigaciones». Otro alto cargo de la jefatura diplomática persa aseguró al embajador británico que los marines se encuentran en la capital -sin especificar dónde- y en buen estado. El Gobierno Blair ha pedido la mediación rusa para lograr la liberación de sus soldados, ya que Moscú mantiene buenas relaciones con Teherán.

A la confusión que rodea a las detenciones se sumaron ayer diferentes voces desde Irak. Mientras que un comunicado oficial del Gobierno de Bagdad exigía la «inmediata liberación» de los soldados y aseguraba que se encontraban en «aguas de Irak», un alto mando de la seguridad fronteriza, el general Hakim Yesam, declaró a la televisión iranolibanesa, Al Alam, que el suceso tuvo lugar en aguas del país árabe.

Esta nueva crisis se suma al pulso nuclear que Irán mantiene con la ONU. Las detenciones se produjeron la víspera de la jornada en la que se hicieron públicas las nuevas sanciones contra el régimen islámico por negarse a detener su programa de enriquecimiento de uranio.

Por el momento, las medidas punitivas aprobadas por el Consejo de Seguridad -que afectan especialmente al plano económico y que son calificadas como «ilegales» desde Teherán- sólo han servido para endurecer el discurso de los dirigentes persas. El presidente Ahmadinejad avanzó que se va a limitar aún más la cooperación con los investigadores de la AIEA que trabajan en las centrales nucleares de Irán y que dentro de sesenta días volverán a presentar un nuevo informe.

Posición inflexible

La posición inflexible de Teherán hasta el momento está logrando que su programa nuclear siga adelante pese a las presiones internacionales. Su posición negociadora se vio además fortalecida por la pasada Conferencia de Bagdad en la que británicos y estadounidenses pidieron al régimen teocrático su colaboración para llevar la paz a Irak.

Sin embargo, el acercamiento que se produjo en la Zona Verde parece ahora sólo un espejismo. La lucha por Irak se ha cobrado en los últimos meses al menos una decena de oficiales iraníes que aún siguen en manos de EE UU y Reino Unido, todos ellos acusados de «colaborar y vender armas a las milicias».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS