La primera fase del Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo comenzará con 541.870 euros de inversión y permitirá adecuar los dos edificios situados a la entrada de la cueva paleolítica. El proyecto permitirá urbanizar la zona de acceso y adaptar para uso público e investigación los espacios ahora ocupados por el aula didáctica y el desolado centro de recepción ampliado hace diez años a través del Plan de Excelencia Turística.
En los nuevos espacios se acondicionará una zona para la venta de entradas y recepción de visitantes y se creará una biblioteca, además de un laboratorio, despachos y almacenes para uso de los científicos que formen parte del equipo arqueológico. También se incluirán labores de saneamiento en la Cuevona de Ardines, acondicionada para la proyección de un audiovisual sobre el arte paleolítico.
Estas actuaciones se financiarán con cargo al convenio de colaboración firmado en Madrid el pasado 19 de diciembre entre la Consejería de Cultura y el Ministerio de Fomento. Según este concierto, el Principado debe aportar el 30% del presupuesto (162.561 euros) y el departamento que dirige Magdalena Álvarez el resto (379.309 euros). Esta última cantidad llegará con cargo al 1% Cultural. Según el documento, las obras complementarias que requieran de un suplemento económico serán asumidas por la consejería.
El departamento que encabeza Ana Rosa Migoya se compromete además a adjudicar el proyecto por él redactado en un máximo de seis meses, plazo que expira el 19 de junio, y a ejecutar los trabajos en 15 meses. Si todos los plazos se cumplen, las obras se iniciarán en el último trimestre del año, tras el cierre al público de la cueva riosellana. Y podrían estar concluidos en el primer trimestre de 2008 para su inauguración en esa temporada.
Infrautilizadas
Este proyecto acabará con la infrautilización de las obras de ampliación ejecutadas por el Plan de Excelencia Turística de Ribadesella durante la etapa de Sergio Marqués en la presidencia del Principado. Aquellas obras sólo sirvieron para cerrar la antigua cafetería de Tito Bustillo y crear unos espacios que nunca fueron utilizados. Es más, durante algún tiempo causaron serios problemas debido a las filtraciones de agua y las continuas goteras sobre los mostradores de venta de entradas y del espacio reservado para venta de recuerdos.
Para finales de 2007, cuando previsiblemente deben comenzar las obras de esa primera fase, también está programada la licitación del proyecto arquitectónico del Centro de Arte Rupestre presentado la semana pasada por Migoya, presupuestado en 7,9 millones y que se convertirá en el continente del proyecto museográfico previsto para la cueva.
Para que esta licitación se acelere, el proyecto va a ser declarado de interés público general. De esta forma el Ayuntamiento podrá recalificar con prontitud los terrenos donde quedará ubicado el museo, la cantera de Corcubión situada frente al polideportivo municipal, en la misma base del Macizo de Ardines y a escasos cien metros de la entrada a la cueva original. El espacio museográfico quedará entonces instalado muy cerca del espacio reservado para los científicos y ante el mismo estuario del Sella en el que los antiguos moradores de la ciudad paleolítica riosellana realizaban prácticas de pesca fluvial.