Jesucristo murió a las tres de la tarde del jueves. A esa hora, en Jerusalén se había puesto el sol y acababa el día. Empezaba el Viernes Santo. Para cumplir con la tradición, a las cuatro de hoy comienza en la Catedral de Oviedo la misa que preside el arzobispo Carlos Osoro. Una hora más tarde, bendecirá el Santo Sudario. Es una de las tres veces al año que se muestra una de las reliquias más importantes de la cristiandad. Dice Giulio Ricci, sacerdote italiano y estudioso de la Sábana Santa de Turín, que pudo ser utilizado como 'velo piadoso', colocado sobre el rostro de Jesús desde la bajada de la cruz hasta la deposición del cadáver en el sepulcro.
Las otras dos ocasiones en las que se exhibe son el 15 de marzo y el 14 de setiembre. Es más que probable que hoy sea el último Viernes Santo en el que el lienzo de lino llegue al altar mayor para ser bendecido tras el terciopelo rojo que lo cubre. El próximo año estará protegido por un sistema que evite los inconvenientes del paso del tiempo, de la luz y otros factores atmosféricos que alteren su estado actual.
Durante el II Congreso Internacional de la reliquia, que se celebra en Oviedo del viernes al domingo de la próxima semana, varios científicos expondrán qué posibilidades hay para que el lienzo se conserve, al menos, como está. Después, el Arzobispado decidirá una fórmula.
Una de las posibilidades que más convence al Cabildo Catedral es la introducción del sudario en una urna con un gas que cree una atmósfera aséptica -posiblemente argón- y un dispositivo «que mantenga la temperatura de la tela entre 20 y 25 grados y la humedad no supere el 50%», explica el deán, Ángel Pandavenes. Esta vitrina que contendría el lienzo podría trasladarse «entre dos personas o con la ayuda de una grúa» hasta el altar para que el arzobispo pueda bendecirlo como hace ahora. La intención es, además, sacarlo de la Cámara Santa y del armario construido en 1959 en el que se guarda. Para el deán, «lo ideal» sería llevarlo a la Capilla de Santa Bárbara. Allí, sin barreras arquitectónicas, podría ser visitado por peregrinos, fieles y cursiosos en cualquier momento.
El Centro Español de Sindonología (CES), cuyo presidente, Jorge Manuel Rodríguez, lo es también del congreso, es partidario de hacer una réplica exacta que pueda ser venerada, guardar el Santo Sudario en condiciones especiales y sacarlo mucho más de vez en cuando. Así se hizo en Turín con la Sábana Santa. Aquella es de dimensiones muy superiores al sudario, con lo que una vitrina que pudiera moverse como plantea el deán hubiera sido imposible.
La última exhibición pública fue durante el Gran Jubileo del año 2000. Atrajo a cuatro millones de personas de 175 países. La próxima será en 2025. Si las exposiciones se restringen, el interés aumentará, pronostica Rodríguez. «Habrá que pensar lo que es mejor para Oviedo». El sudario podría convertirse en un atractivo más para la ciudad.
Este año, cuatro veces
Pero en Asturias no se sigue esa línea. Este año puede que salga hasta en cuatro ocasiones. El Cabildo intenta que Roma dé permiso para recuperar la misa del Santo Sudario el próximo sábado, durante el congreso. Es una celebración que dejó de oficiarse en 1550 y hasta entonces sólo se hacía en la Catedral. Tras un incendio, según conjeturas del deán, desapareció el texto original. El obispo Antonio Valdés intentó retomarla en 1637 pero la Santa Sede rechazó su petición. Ahora ha autorizado la reimpresión de un texto actualizado, en castellano, redactado por el delegado de liturgia, José Luis González, aprobado por el Cabildo y con algunos «retoques» de Roma. La peculiaridad es que las palabras 'Santo Sudario' aparecen en varias ocasiones y las lecturas se refieren a él. Al final de la Eucaristía, se bendice el lienzo. La pega para que la nueva etapa de esta misa comience el sábado es que este tipo de celebraciones religiosas no pueden coincidir con una solemnidad y el domingo es segundo domingo de Pascua.
Más de 300 personas lo verán. Para muchos será la primera vez, un motivo más que suficiente para que pueda celebrarse, defiende el deán. Habrá también quien redescubra el Santo Sudario, como hizo Ricci en 1965 cuando vino por primera vez a Oviedo. Desde entonces comenzó a estudiarse la tela de la que se tuvo constancia por primera vez en 1075.