Anabel Gutiérrez Tielve apareció ayer muerta en el área recreativa de La Degollada (Candamo). A quince kilómetros de Avilés y en un descampado que los usuarios del área utilizan para aparcar. Un vecino de Cogollo descubrió el cuerpo de una mujer con la cabeza destrozada a golpes. Eran las tres y media de la tarde, pero hasta las 23:35 horas no se supo -a ciencia cierta- que la aparecida era la vecina del barrio de Llaranes de 30 años que había sido vista por última vez el pasado jueves por la noche, cuando se había tomado unas sidras con su ex novio. Su hermano, Teddy Gutiérrez dio una rueda de prensa en la que confirmó que su hermana había aparecido. Ocho horas transcurrieron desde el descubrimiento del cadáver hasta que se oficializó la triste noticia. «Nos tememos lo peor», habían dicho el día anterior el hermano y el tío de la fallecida y ayer se confirmaron sus funestos presagios. Su ex novio permanecía ayer en el calabozo de la Comisaría de Avilés como presunto autor de la muerte de Anabel Gutiérrez. La familia sospechaba de él desde el principio.
Eran las tres y media de la tarde y un vecino de Cogollo iba a dar su habitual paseo de después de comer. A menos de 250 metros del área recreativa de La Degollada y muy cerca de su domicilio se topó con el cuerpo de una mujer con la cabeza bastante deformada y que yacía en una explanada que habitualmente se utiliza como aparcamiento por los visitantes del área recreativa del concejo de Candamo.
El paso de un camión por la carretera que se encuentra a menos de 50 metros sirvió para que este vecino pudiese dar constancia de su hallazgo. Sin móvil, fue el camionero el que contactó con el 112 y la Guardia Civil no tardó en presentarse en el lugar del suceso.
«Estaba al lado de la carretera y no se le reconocía porque tenía la cara...». El recuerdo del macabro hallazgo impidió que completase el relato del descubrimiento de un cuerpo deformado por los golpes. El vecino de Cogollo que encontró el cadáver de una chica que aún no ha sido identificada relataba así como habían sido las circunstancias en las que había encontrado el cuerpo en su corto paseo por el monte en las inmediaciones del área recreativa de La Degollada. Acompañado por un perro de grandes dimensiones y con ganas de olvidarlo todo cuanto antes señaló que «fue un camionero el que avisó, porque pasó por allí al 'lao'» y es que aunque la zona no es demasiado transitada por semana se encuentra en obras.
El juez y el forense se personaron en la zona y procedieron al levantamiento del cadáver en el que descubrieron la presencia de numerosos golpes, especialmente en la cabeza. Palos y piedras pudieron ser las armas utilizadas para el atroz asesinato en una zona en la que ambas cosas sobran.
El cadáver presentaba un importante grado de descomposición, aunque más que por el tiempo a la intemperie se debe a las lluvias caídas en los últimos días que unido al sol han provocado una aceleración que hasta la realización de la autopsia evitará decir con exactitud el momento del fallecimiento. Pese a todo las cifras que se manejaban eran de siete días.
Los mismos que lleva desaparecida Anabel Gutiérrez Tielve, cuya familia fue llamada por la Policía Nacional y se personó en la Comisaría de Avilés para mantenerse informada del suceso. La joven de 30 años del barrio de Llaranes llamó a su casa el jueves por la noche para comunicar a sus padres que iba a cenar a casa después de recoger el coche con su ex novio en un taller y «tomarse unas sidras en Villalegre». Desde ahí las versiones sobre el camino que siguió son bastante confusas y ayer, seis días después de su fallecimiento, aparecía. Su ex novio señaló que se había ido en una furgoneta.
Su tío, Francisco Tielve reconocía hace dos días a este periódico que «hay muchos regatos y 'descampaos' por esta zona», con cierto punto de desesperación. Fue precisamente en un descampado donde ayer apareció el cadáver de una chica del que hasta hoy no se conocería la identificación. Tendrán que realizarle la autopsia y de ella saldrá el nombre de la víctima. Aunque Teddy Gutiérrez se adelantó a todo esto y certificó: «Era mi hermana». Lo hizo en una rueda de prensa en La Toba, una rueda de prensa que generó mucha expectación.
Zona accesible
De todos los vericuetos, caminos, caleyas, regatos y 'berdiales' que rodean el área recreativa de La Degollada, el cadáver apareció en una de las zonas más accesibles y con una mejor visibilidad -siempre que alguien tuviese que pasar por allí-. Unos troncos de eucalipto son el único obstáculo en una explanada sin alquitranar, con piedras sueltas y en la que no había ni cintas de la Guardia Civil, ni guantes de látex, ni siquiera un pañuelo de papel usado. Un equipo de la policía científica de Oviedo se acercó al lugar de los hechos a tomar pruebas.
Caminos y caminos se entrelazan en la zona. Barrancos, montes con helechos de más de un metro de altura y escayos amenazadores son habituales en la zona. El cadáver de Anabel Gutiérrez apareció alejado de la ciudad, pero en una zona muy visible y como para que se viese que estaba allí.
Detenido el ex novio
La Comisaría de Policía de Avilés se convirtió en un hervidero de gente. Pero sólo a partir de las nueve y media de la noche. El cadáver apareció a las 15:30 de la tarde y seis horas ya había un detenido.
Teddy Gutiérrez confirmó a las 00.35 horas que el cuerpo sin vida localizado en La Degollada correspondía a su hermana, Anabel. De esta forma terminaba una angustiosa espera. La familia de Anabel Gutiérrez acudió a las dependencias de la Comisaría pasadas las 22 horas.
Allí identificaron objetos personales de Anabel Gutiérrez y, por la descripción de la ropa, confirmaron que se trataba de la joven.
Tíos y otros familiares se reunieron en una cafetería próximas a la Policía Nacional, mientras la madre y los hermanos identificaban a Anabel Gutiérrez. Una vez reconocida, Teddy Gutiérrez salió al exterior de la comisaría y convocó a los medios de comunicación en Llaranes, en las inmediaciones de las pistas deportiva de La Toba. Allí, visiblemente emocionado, confirmó la noticia.