Tenían una deuda pendiente con Oviedo. Por falta de tiempo, sólo habían visitado Madrid para promocional su novela 'El sudario', que publicaron en España en enero. Ayer, medio año después, Leonard Foglia y David Richards resarcieron a sus lectores ovetenses y firmaron ejemplares en la librería Cervantes. No tienen cifras de ventas, pero si la editorial (Suma de Letras) ha lanzado una segunda edición, están seguros de que es «gracias a los lectores ovetenses».
No es la única recompensa. La ciudad ganará peso en la segunda parte del libro, del que ya han escrito «la mitad» y que esperan sacar al mercado a final de año. En la primera, sólo el arranque tiene Oviedo como escenario. Una persona profana el Sudario que supuestamente envolvió el rostro de Jesús, y que se guarda en la Catedral. Su fin, sacar una muestra de ADN y utilizarla para clonar un descendiente del hijo de Dios.
En la continuación, tendrá más peso y habrá más escenas en la capital del Principado. Buscar localizaciones ha sido uno de los objetivos de este viaje. En «una playa, un hotel, el Campo de San Francisco o la estación de autobuses» de la ciudad se desarrollará buena parte de la trama. En 'El hijo', título provisional, el vástago de la inocente madre de alquiler víctima del experimento, Hanna Manning, ya tiene 20 años. «Su familia ha viajado a México, y cuando descubre las circunstancias de su nacimiento, viene a Oviedo a encontrarse a sí mismo».
La estructura está clara, aunque según caminan por la ciudad les siguen «lloviendo ideas». También, su intención de publicar una trilogía, y además, «hay opciones» de rodar una película con el guión de 'El sudario'. De hecho, en su país, Estados Unidos, no ha sido publicado el libro, sino que «es un guión de cine. Estamos esperando que hagan primero la película antes de vender el libro».
«Hay candidatos entre productores independientes», aseguran. Incluso Foglia bromea «le preguntaremos a Woody Allen», sabedor de que el director neoyorquino podría obtener un máster en asturianía tras varias visitas. Una de sus actrices fetiche, Scarlett Johansson, podría ser la protagonista, o Anne Hathaway ('El diablo se viste de Prada'), «Leonardo la conoce desde que era una niña». Pero lo ideal sería «una actriz nueva que no se asociase con un papel anterior». Para el sacerdote joven, el padre Jimmy, Foglia lo tiene claro: «Gael García Bernal». Para el párroco, quizá Paul Newman.
Todavía les quedan cuatro o cinco días para patearse la ciudad. El martes visitaron en la Cámara Santa, pero esta vez no contemplarán el Santo Sudario, que tanto le impactó y decidió a escribir el 'thriller'. Aquella vez consiguieron un contacto para verlo. «Nos lo enseñó un sacerdote muy mayor, tenemos el nombre escrito en Estados Unidos, pero no creo que debamos revelarlo», dice, discreto, Richards. Y aunque ellos gozaron de un privilegio, consideran que «la idea de mostrarlo tres veces al año le da misterio. Si se pudiera ver todos los días perdería su aura».