Los partidos de la oposición de Noreña (PP, IU y URAS-PAS) se han mostrado dispuestos a reiniciar el diálogo para recuperar la gobernabilidad en el Ayuntamiento de Noreña, después de que el Pleno rechazase la constitución de comisiones y las asignaciones salariales propuestas por el alcalde, César Movilla.
Los partidos, sin embargo, tienen distintas formas de verlo. PP e IU tienen claro que el diálogo debe retomarse, pero creen que es el PSOE el que debe llamarlos para sentarse en una mesa de negociación. URAS-PAS, por contra, considera que la gobernabilidad está por encima de estas cuestiones y que lo principal es que el dialogo eche a andar y que la solución llegue lo antes posible.
El portavoz del PP, Miguel Ángel Fuente, dijo que su partido estará a la expectativa la próxima semana, aunque tiene claro que el comportamiento del PSOE «en los últimos dos años, desde que el alcalde se subió el sueldo» debe cambiar. Por otra parte, en cuanto a la representatividad, considera que no es razonable que el PP, que tiene cinco concejales, al igual que el PSOE, pero más votos, tenga sólo dos representantes en las comisiones y los socialistas tengan tres. Después están otras cuestiones como las dietas. Fuente considera el colmo que para cobrar el kilometraje se base «en el convenio de la construcción».
El hecho de que ahora nadie perciba dinero no debe ser, para Fuente, un problema. «Yo estuve diez meses y no cobré sueldo, compatibilicé las dos cosas», recordó.
Por su parte, el portavoz de IU, Borja Ortea, dijo que espera la llamada del PSOE para retomar la negociación del pacto donde la dejaron. «Ellos tienen la llave para salir, pero tienen que superar dos escollos, la organización y los sueldos», aseguró, al tiempo que recordó que la negociación «se rompió por los euros».
Ortea dijo que la coalición, ahora, va a ser más firme que nunca, y no permitirá, si el PSOE quiere retomar el pacto, que se modifiquen al alza las cantidades que propuso en un principio. Anunció, en suma, «mucha firmeza» en un posible segundo intento de acuerdo.
Por su parte, el portavoz de URAS-PAS, Daniel González Rajó, dijo que tratará de mover «todas las fichas posibles para que se arregle la situación». Su intención es ponerse en contacto ya esta semana para tratar de recuperar el diálogo. Lo contrario sería, a su juicio, «cuatro años sin poder comprar un lápiz; es un atraso para Noreña». González Rajó entraba en un principio en los planes de Movilla, pero rechazó la propuesta porque se le dio una Concejalía muy dispersa: Policía, Seguridad Ciudadana, Festejos y Deportes, con muchos problemas a rastras. Además, se mostró contrario al pago excesivo del kilometraje.