ThyssenKrupp diseñará en Asturias una nueva modalidad de pasillo aeroportuario que mejorará el rodante Turbo Track, de velocidad variable, instalado recientemente en el aeropuerto de Toronto. El lanzamiento del que será el primer producto del Centro de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación (CIDTI) de la multinacional está previsto para finales de año, según anunció ayer el presidente del consejo de administración de ThyssenKrupp Elevator, Ramón Sotomayor, que visitó Asturias junto a una nutrida representación de la compañía alemana para presentar el diseño del nuevo taller de prototipos que la multinacional pondrá en marcha en la región.
El nuevo equipamiento, que está vinculado al parque tecnológico, dispondrá de unos 2.000 metros cuadrados y se construirá en una finca colindante al cementerio de Somió en su lado oeste, fuera del complejo de la Laboral. De momento, los más de treinta ingenieros que trabajan en el diseño de los nuevos productos de la multinacional utilizan los talleres de Mieres donde la firma dispone de dos factorías: Thyssen Norte y Thyssen Airport.
La construcción del centro de investigación de ThyssenKrupp costará 7,5 millones de euros y no concluirá hasta verano de 2008. El proyecto se desarrollará en dos fases. La primera, con una inversión prevista de 2,5 millones de euros, conllevará la remodelación del espacio de la Laboral, y será licitada la próxima semana con un plazo de ejecución de cuatro meses. La segunda consistirá en la construcción del nuevo centro, colindante a la Laboral, que previsiblemente se adjudicará en octubre con un plazo de obra de ocho meses y cinco millones de euros de inversión.
El equipamiento contará con un edificio 'contenedor' en el que se ubicará el taller de prototipos, los laboratorios y el área de gestión. Dispondrá de cerca de 3.000 metros cuadrados. Además, contará con una superficie exterior que ocupará casi 2.200 metros.
El presidente del consejo de Administración de Thyssenkrupp, Edwin Eichler, destacó que el centro gijonés será clave para incrementar la competitividad de la compañía. «Para poder seguir en competencia necesitamos productos innovadores», afirmó. Por ello, resaltó la importancia de que los profesionales «sean los mejores y trabajen en un entorno apropiado, como el de la Laboral , para ser creativos e inspirarse». Eichler se mostró convencido de que el entorno del nuevo centro y los medios disponibles permitirán a los diseñadores «crear los mejores productos» que se exportarán a muchos países de todo el mundo. De hecho, señaló que ya había visto cambios en los profesionales que trabajan en ese espacio habilitado temporalmente en la Laboral desde el pasado mes de febrero. Asimismo, Sotomayor indicó que el taller de prototipos, que estará en el nuevo edificio, será una herramienta «fundamental» para hacer pruebas de los productos y sacarlos al mercado. «Ha sido una decisión de éxito», destacó. Ambos agradecieron el esfuerzo del Gobierno autonómico que cedió el uso de las instalaciones a la empresa y destacó la importancia de la colaboración entre los sectores público y privado. Por su parte, Vicente Álvarez Areces reivindicó la «fuerte apuesta» de su gobierno por dar usos culturales y científicos al edificio de la Laboral.