A su juicio, Asturias «vive un momento positivo», en el que a las dos grandes líneas (Sama-Velilla y Soto-Penagos) se unen las expectativas energéticas creadas en el puerto gijonés de El Musel, donde la regasificadora que va a instalarse «no tiene los impactos ambientales que tuvo una infraestructura de este tipo en otros lugares», como pueda ser Galicia, donde hubo un movimiento en contra «muy fuerte, porque eran espacios más sensibles», explicó.





