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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

Cultura

DIRECTORA DE LABORAL CENTRO DE ARTE Y CREACIÓN INDUSTRIAL
Rosina Gómez Baeza: «Habrá que esperar una generación para conectar con la sociedad»
«Me siento razonablemente satisfecha», dice la gestora asturiana al hacer balance del primer año que cumple mañana el proyecto cultural «Contamos con capital privado, pero somos servicio público y nuestro reto es suplir la escasa dedicación de la enseñanza a las humanidades»

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Rosina Gómez Baeza: «Habrá que esperar una generación para conectar con la sociedad»
CONTENTA. Rosina Gómez-Baeza posa con las originales cortinas que separan las instalaciones de 'Emergentes'. / PIÑA
Si la pasión, el tesón y la convicción tuvieran nombre propio, posiblemente sería el de Rosina Gómez Baeza. Si la directora de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, que mañana cumple su primer año de vida, pudiera multiplicarse, instalarse con su portentoso y entregado discurso en cada rincón de la ciudad, la región y el mundo, la sociedad y el arte hablarían el mismo idioma desde hace mucho. Pero la realidad es otra y las actividades que genera el gigante blanco apoyado en la vera de la vieja Universidad Laboral no son todavía santo de devoción colectiva. Hay quienes piensan que no lo serán nunca. Ella está convencida de que a la vuelta de una nueva generación la conexión total será un hecho. Pero el reto no está, como siempre, en la meta, sino en el camino y en él anda con paso firme, cifras nada descorazonadoras, logros certificados por otros centros y una cruzada: «Formar a la próximos consumidores del arte».

-Un año ya. La pregunta es inevitable ¿se ha llegado a dónde se quería?

-Hemos llegado a consolidarnos como la gran promesa. Cada día está más cerca nuestra incorporación a los grandes centros de arte del mundo, que están trabajando, como nosotros, en el ámbito de las diversas disciplinas del arte, que empiezan ya a solicitar nuestra colaboración a querer contar con nosotros.

-¿Tardaremos mucho en podernos medir con otros grandes centros?

-Tenemos en cartera una treintena de convenios para trabajar con otras instituciones. Sólo pensar que puede suceder, que podemos llegar a medirnos ya es una satisfacción y estamos en ese camino que es muy largo. De momento, hemos notado el interés desde fuera y tenemos la certeza de que nuestra capacidad para fundir música, teatro, danza, cine, arquitectura, diseño y arte de todos los lenguajes, por exhibir las manifestaciones del presente, es lo que se está haciendo en todo el mundo. Lo que viene haciendo el MOMA de Nueva York desde 1929.

-Pero no todo son buenos augurios, el centro se enfrenta a un cierto rechazo de la sociedad.

-Ese es nuestro problema, no estar aceptados por la sociedad asturiana. Pero siempre ha sido así en el mundo del arte. Da risa, pero hay que recordar que hasta El Greco fue rechazado y, curiosamente, por antiguo. Así le consideraba Felipe II. Precisamente esa disociación entre arte y sociedad es tan corriente que se ha convertido en centro de atención en la Tate de Londres, a través de una exposición dedicada a Duchamp.

-¿Algún día llegará esa conexión?

-Estoy convencida, pero habrá que esperar. El acontecer artístico va más deprisa que el conocimiento social. Tardaremos toda una generación en lograr que la sociedad y el arte actual conecten. Y es que llevamos demasiado tiempo desconectados. Desde el siglo XIX ha habido muy pocos deseos de unir intenciones, de comulgar con el acontecer artístico y ahora hay que arreglar eso.

-La cuestión es sencilla. ¿Qué es lo que hay que hacer?

-Lógicamente, estimular el interés con exposiciones atractivas y nadie puede decir que no lo están siendo las que hemos programado. Pero lo más importante es formar. Por eso Laboral no es sólo un lugar de encuentro con el arte del siglo XXI a nivel expositivo, lo es también a otras escalas. Nos hemos propuesto despertar en los niños y si podemos también en toda la familia la creatividad y para eso están los talleres.

-¿Cree que el problema está en la carencia de formación?

-Es que es muy grande y por eso, modestamente, en la medida de nuestras posibilidades, queremos contribuir al conocimiento colectivo y también al de expertos. Nuestros encuentros formativos no serán sólo para no iniciados, también se programan para especialistas que quieran enfrentar sus posturas, abrir un debate, ensanchar conocimiento.

-¿Y qué dicen los especialistas?

-Que el siglo XXI ha cambiado las maneras de hacer y producir arte en el mundo entero y tenemos que hacer frente a los nuevos retos. De todos modos serán las nuevas generaciones las que los aporten la nueva mirada. Nosotros queremos ser testigos y parte de ese despertar, dando la oportunidad a artistas de exponer las producciones que están tomando como herramientas las nuevas tecnología y la ciencia.

-¿Pero y que pasa con los creadores que también rompen fronteras, que también hablan el lenguaje del siglo, pero toman armas de siempre como la pintura?

-También hay sitio aquí para ellos, pero no podemos olvidar que la única exposición en la que colgamos pintura, en 'It's simply beautiful' la crítica nos crucificó. A lo mejor no se esperaba eso de nosotros. Se dijo que no habíamos nacido para esto.

-¿Y para qué han nacido?

-Para manifestar una nueva belleza, una belleza que analiza el individuo en el contexto actual, que utiliza las herramientas que el progreso ha puesto en su mano. Pero no sólo queremos mostrarla, también queremos aportar medios, lugar y materia para producirla, para investigar, otro de nuestros grandes retos, además, como ya he dicho, para enseñar y aprender.

-¿Se sienten en deuda con la sociedad que ha financiado su creación?

-Por supuesto. No hay que olvidar que contamos con capital privado, pero somos, claro, un servicio público y tan claro tenemos ese punto que nuestro reto es suplir la escasa dedicación de la enseñanza a las humanidades. De hecho, tenemos un asunto pendiente con los centros escolares, objetivo prioritario para el futuro más próximo. Hay que solventar problemas de organización, pero queremos que las escuelas sean un pilar en Laboral. Ese es nuestro reto y debe serlo de todos los centros multidisciplinares como el nuestro.

-¿Cuántas personas respondieron a las múltiples llamadas de Laboral?

-Son datos que aún están por aprobar, que no se han hecho oficiales en el patronato, pero podemos decir que en 2007 tuvimos 63.105 visitantes registrados en taquilla. Sin embargo, los usuarios totales superan los 343.000. Casi 21.000 usuarios del centro, incluidos, por ejemplo los artistas, proveedores y profesores de talleres, y más de 255.000 que participaron en actividades producidas por nosotros, pero realizadas fuera.

-¿Satisfecha?

-Razonablemente satisfecha. Hay mucho camino por andar, pero también mucho camino andado. Sabemos que esto es difícil, pero sabemos también que merece la pena.

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