Son los gurús del diseño web, los que observan las tendencias y miran hacia el futuro, los que buscan la uniformidad, la accesibilidad y la independencia de las páginas que se sirven en internet, los que inventan las tecnologías que harán posible esa realidad. Trescientos expertos nacionales e internacionales se dan cita en el Palacio de Congresos de la Feria de Muestras de Asturias en Gijón en la cuarta edición de Fundamentos Web, la cita más importante en el contexto nacional sobre el particular y que sitúa a Asturias como una referencia tecnológica en todo el país.
Ayer se daba el pistoletazo de salida a este encuentro que se desarrolla al amparo de la Fundación CTIC y la oficina W3C en España, con sede en Gijón, que es la entidad que vela en España porque las webs cumplan con una serie de estándares. Y precisamente la búsqueda de esos estándares, de las tecnologías que los hagan posibles, están en el origen del congreso. «Lo que se pretende es que la web sea universal y accesible a todos los ciudadanos, que sea independiente de los fabricantes, de los gobiernos, de la cultura, de los idiomas, de la discapacidad, de los dispositivos que se empleen para acceder, ya sea un ordenador o un teléfono móvil», señala Pablo Priesca, director del CTIC, quien subraya que en estos momentos esa universalidad aún no existe, pero lo será en un futuro no muy lejano. «Esto no se asume como algo imposible, es un objetivo real», señala.
El caso es que en la actualidad sí es un imposible. Pese a que en España, por ejemplo, la accesibilidad a las web de todas las entidades públicas es obligatoria por ley, son pocas las administraciones que cumplen con la norma. Las asturianas, eso sí, están a la cabeza, y buena prueba de ello son las páginas del Principado de Asturias y los Ayuntamientos de Gijón y Avilés.
Existe tecnología que hace posible esa universalidad y se está desarrollando de forma continua, a pesar de lo cual un reciente informe revelaba que la aplicación de esos estándares es muy bajo, pese a que sus beneficios son muy altos.
El reto de futuro es grande, y lo es más en materia de móviles. Porque muy pronto el acceso a internet se hará de forma masiva a través de estos pequeños artilugios, que no en todas las ocasiones permiten en la actualidad una buena visualización de las webs. Y lo que hay que lograr cuanto antes es que la misma web que se consulta en un ordenador se pueda ver perfectamente en una pequeña pantalla. Aún hoy se siguen construyendo arquitecturas web específicas para los celulares, pero no parece que eso tenga futuro en un mundo que tiende a cambiar.
En el encuentro de Gijón se habló ayer y se continuará hablando hoy sobre esas y otras muchas tendencias, sobre la necesidad que un móvil tenga la misma fuente de información que una pantalla de 12 pulgadas. «Todo apunta a que el gran reto son los móviles», concluye Pablo Priesca.
Ponentes
La primera jornada del encuentro contó con la participación de Eric Fain, un reputado diseñador de productos de software que ha trabajado en la creación de modelos mentales para llegar a un amplio número de clientes e industrias, quien habló de las preferencias de los usuarios de webs, de cómo conocer a la audiencia a la que se dirige.
Antes que él, y tras la inauguración oficial y los discursos institucionales, tomó la palabra Jesse James Garret, el cofundador y presidente de Adaptative Path, una empresa de diseño de productos ubicada en San Francisco, que desveló que su preocupación ha sido siempre identificar las maneras de resolver la comunicación entre la tecnología y el usuario. Una mesa redonda sobre estándares y accesibilidad precedió a la comida. Ya durante la tarde, se celebró una mesa redonda sobre el mercado laboral. Una charla a cargo de Carlos Guadián puso fin a la primera jornada. Hoy continúa el encuentro con la celebración de varios talleres.