El secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Javier Fernández, aseguró ayer que el nuevo modelo de financiación autónoma que el Gobierno negocia con las comunidades «saldrá adelante en breve o no saldrá» y criticó con dureza «la demagogia» de algunas comunidades, en concreto la gallega, «que tratan de mantener sus porcentajes de financiación en términos absolutos, sin tener en cuenta que la población creció en más de cuatro millones de habitantes desde la última revisión del sistema». En su discurso de apertura de la reunión del comité autonómico de la FSA-PSOE, celebrada en Oviedo, además de hablar de la financiación autonómica, Fernández dedicó parte de su intervención a defender el carácter público de las cajas de ahorros, en contra de opiniones como las del ex presidente del Gobierno José María Aznar, así como la necesidad de abordar una nueva subida de impuestos, que calificó de «razonable».
Para el secretario general de los socialistas asturianos, el sistema de financiación «está entrando en un momento crítico y tiene que solventarse ahora porque, de lo contrario, seguramente no se solucionará ante la proximidad del año 2010 en donde habrá elecciones en Cataluña y eso dificultaría también la consecución de acuerdos. Estoy convencido, sin embargo, de que el nuevo sistema saldrá adelante ahora».
Para Javier Fernández, la discusión sobre la financiación autonómica «hay que hacerla con mucha prudencia porque no se trata de un debate cualquiera. El victimismo, como hacen algunos, puede generar diferencias muy profundas entre territorios y estos conflictos están entre los más amargos que se pueden producir en un país». De otras comunidades autónomas dijo que «Galicia mantiene una posición demagógica porque el porcentaje que están defendiendo es sobre un techo de 41 millones de habitantes y ahora somos 45 millones».
En su discurso, Fernández se refirió también a los problemas financieros de las cajas de ahorros y señaló que éstos «se deben a una mala gestión y no a la politización de las mismas». Se opuso de forma rotunda a una posible privatización de estas entidades y también se manifestó en contra de la entrada de capital privado en las cajas que pueda dar lugar a derechos políticos en los consejos de administración.
Sobre la situación económica asturiana señaló que «no se ha superado la crisis, en absoluto, pero es preciso ser optimistas ya que Asturias está muy bien situada en productividad y en renta per cápita».