Salvo que el Gobierno del Principado obre el milagro, Albo se marchará de Candás. Ésta es la conclusión del encuentro, de más de ocho horas de duración, que mantuvieron ayer los representantes sindicales con los abogados de la conservera. En dicha reunión fracasaron los esfuerzos de los sindicatos por lograr que la empresa permanezca en el concejo. Lo que sí se alcanzó fue un principio de acuerdo que, según indicó el responsable de la Federación de Agroalimentación de Comisiones Obreras (CC OO), José Antonio Iglesias, «mejora sustancialmente las condiciones de los traslados y las indemnizaciones». No obstante, no quiso especificar en qué consisten esas mejoras hasta trasladárselo a los trabajadores en asamblea.
Pese a la marcha de la conservera, Iglesias indicó que la empresa ha modificado su postura inicial en la negociación, en especial en lo que se refiere a las indemnizaciones. «El acuerdo no es lo que queríamos, porque no evita que la empresa se marche. Sin embargo, sí hemos conseguido un incremento porcentual destacado en cuanto al aspecto económico», añadió el representante de CC OO. En este contexto, José Antonio Iglesias recordó que, hasta ayer, la oferta de la conservera a aquellos que decidiesen abandonar la empresa eran los 20 días de sueldo por año trabajado que marca la ley.
Iglesias afirmó que, en las ocho horas que duró la negociación de ayer, también se lograron ciertas garantías para los empleados fijos-discontinuos que decidan trasladarse a Vigo, donde tendrán trabajo durante seis meses. Los sindicatos explicarán a los trabajadores las cifras definitivas del acuerdo en la asamblea de mañana, tras la cual, y siempre que el acuerdo ofrecido por Albo sea aprobado, los sindicatos harán públicas las cifras de las indemnizaciones.
La única opción para que Albo no se marche de Candás es que la intervención del Principado consiga hacer cambiar de idea a la dirección de la conservera. Esta es la última esperanza que mantiene Marisa Gómez, representante de UGT en las negociaciones, quien afirmó estar «pendiente de lo que puedan conseguir la Consejería de Industria y la de Medio Rural y Pesca». La semana pasada, el Principado recordó a la conservera que dispone de una la línea de ayudas para modernizar las compañía y que le permitirán la compra de maquinaria, material, equipos e incorporar nuevas tecnologías. Sin embargo, a tenor de los hechos, la empresa las ha rechazado y cumple su intención de irse a Vigo.