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RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

Oriente

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Muchos de los turistas y vecinos aprovecharon el buen tiempo de la jornada dominical para acercarse a los arenales y, los más valientes, se dieron un chapuzón

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En octubre y por la playa
A mediodía, había muchos paseantes por la playa y algunos llegaron a bañarse. /N. A.
El puente de El Pilar no sólo trajo atascos, también dejó imágenes insólitas en pleno mes de octubre. Un claro ejemplo era ver muchas de las playas del Oriente asturiano ocupadas por turistas, que se vieron sorprendidos por unas más que agradables temperaturas y radiantes rayos de sol. Bien es cierto que la mayoría de ellos ni siquiera venían preparados, pues no se esperaban que iban a necesitar los bikinis y bañadores en Asturias y cuando ya estaba bien entrado el otoño. Aún así, los más valientes -y los que sí tenían traje de baño- se atrevieron a darse un chapuzón en las aguas del Cantábrico, que además parecían una gran piscina. Cosas del viento del Sureste que estos días sopla con calma. Las temperaturas, cercanas a los 25 grados, y el agua, casi a 20, parecido a como está por el verano.
Además, las principales villas y localidades de la comarca se vieron llenas de turistas. En Llanes apenas había una terraza libre para comer o cenar, y otro tanto de lo mismo pasaba en Ribadesella y Cangas de Onís, lugares todos ellos con las calles llenas de peatones y algún que otro problemilla de tráfico. En Ribadedeva se puso punto y final a la concentración de motos, por lo que apenas había un hueco en hoteles y restaurantes. Y en Lastres siguen disfrutando del efecto 'Doctor Mateo', que también afecta positivamente al museo del Jurásico. Infiesto, en plenas fiestas de Santa Teresa y con el Santuario de la Cueva en buena forma, también acogía a un buen número de visitantes. Covadonga y los Lagos lucían como el mejor día de agosto o en plena Semana Santa.
Así, es fácil que finalmente, con las reservas de última hora, se roce el 90% de ocupación en la comarca. El puente está resultando pues todo un soplo de aire fresco para el sector turístico del Oriente de Asturias, que puede ver cómo la crisis llega a favorecerles. Porque cada vez son más los que reconocen que, ante la actual coyuntura económica, prefieren hacer desplazamientos cortos por España en vez de embarcarse en vacaciones más costosas, en el extranjero. Y es que el Paraíso Rupestre parece aguantar en forma frente a otros destinos más masificados de las islas y el Mediterráneo.

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