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RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Oriente

CRÓNICA

Llanes recaudará cuatro millones de euros por el Impuesto de Bienes Inmuebles

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Las asociaciones contra el IBI
Se ha convertido en una de las principales armas recaudatorias de los ayuntamientos. Tras la paralización de la construcción, el Impuesto de Bienes Inmuebles está llamado a sufragar gran parte de los gastos que los consistorios tienen que afrontar si quieren seguir ofreciendo servicios a sus ciudadanos. Baste citar como ejemplos Ribadesella y Llanes. El Consistorio riosellano recaudará 1,3 millones de euros este año por este concepto. En el caso del Ayuntamiento de Llanes, y según un estudio realizado por la Asociación de Vecinos de Celorio La Hoguera, serán cuatro millones de euros los que se perciban a través del IBI. Una cifra nada despreciable que ha puesto en pie de guerra a varios colectivos vecinales en el Oriente asturiano.
Los últimos en sumarse a la batalla son precisamente los de Celorio que, a través de un informe, piden al Ayuntamiento llanisco «una reducción del impuesto, ya sea a través de una bajada directa o mediante bonificaciones». ¿Con qué argumentos? Básicamente, el escrito alude a la comparación entre los índices utilizados en Llanes -0,90% en el caso de los bienes inmuebles urbanos y 0,80% en el de los bienes rústicos- y los usados en el resto de poblaciones asturianas. Además, escoge también otros veinticinco núcleos del resto de España y contrasta los números.
Lo cierto es que el municipio no sale muy bien parado. Así, tras un somero repaso a todos los concejos de Asturias, el llanisco queda como el sexto más caro en el gravamen de los bienes de naturaleza urbana y no sólo eso. La media del gravamen en Asturias es de 0,68%, frente al 0,90% de Llanes. En el caso de los bienes rústicos, el concejo llanisco ocupa el décimoquinto lugar y a 0,07 puntos del gravamen medio que se da en el Principado.
Más sangrante es la comparación que la asociación realiza con ocho concejos de Asturias seleccionados por tener una densidad poblacional demográfica similar. Son Corvera, Cangas del Narcea, Villaviciosa, Laviana, Valdés, Llanera, Aller y Lena, que oscilan entre los 15.785 y los 12.959 habitantes. En este caso, Llanes se sitúa como el segundo municipio más caro en lo que al gravamen del IBI urbano se refiere, sólo superado por Aller, cuyo índice es del 0,91%. La media de gravamen estos concejos se sitúa diecisiete décimas por debajo del llanisco. En el caso de los bienes rústicos, el de Llanes prácticamente se sitúa en la media.
No faltan otras comparaciones que atañen a ayuntamientos como León, Santander, Burgos, Málaga, Zaragoza, Castellón, Benidorm, Murcia, Alicante, Pontevedra, Madrid, Lugo, Sevilla... En todos ellos, el gravamen del IBI de naturaleza urbana es menor al del municipio llanisco y en lo que se refiere al de naturaleza rústica sólo es superado por Santander e igualado por Málaga. Así las cosas, el colectivo entiende que estas cifras «representan mucho dinero para el contribuyente». Y pone ejemplos ajenos al 'yo soy yo y mis circunstancias': «Si un contribuyente pagara 300 euros por su vivienda en Llanes, contando con la media nacional pagaría 220 euros, y si pagara 800, pasaria a deber 586 euros.
«Impuestos exagerados»
En el informe, también destacan que el gravamen sea una vez y media superior al mínimo que permite la ley -el 0,40%-. Por eso, se preguntan «por qué se cobran impuestos tan exagerados y fuera de la realidad, en un sitio con pocos servicios públicos y sin apenas posibilidades laborales». En este punto, el colectivo entiende que «la economía de muchas familias se va a ver afectada» y más teniendo en cuenta la situación de crisis. No duda, pues, en pedir la modificación de las ordenanzas fiscales para 2010 y ponen como ejemplo a Mieres ya que el Ayuntamiento ha eximido a los jovenes de pagar el IBI durante tres años para facilitar el acceso a la vivienda.
No son las únicas quejas que han recibido los consistorios a razón del incremento del Impuesto de Bienes Inmuebles. En muchas zonas, además, va pareja la revisión catastral que en algunas áreas rurales ha incrementado el coste que supone a los propietarios cada finca. En Piloña, por ejemplo, la asociación de vecinos rurales está realizando una serie de reuniones informativas sobre el IBI en las distintas parroquias del concejo. La primera de ellas tuvo lugar estos días en la localidad de San Román y ya se propusieron medidas para paliar la subida de este impuesto. Así, los vecinos solicitaron que se realicen algunas bonificaciones para la zona rural, a la hora de cobrar el IBI, «puesto que consideramos que los bienes actuales están sobrevalorados en la época de crisis que vivimos», señaló Óscar Roces, presidente del colectivo, a la vez que piden la bajada del gravamen al mínimo posible, «como opción atenuante».
Hace pocos días los miembros de la asociación mantuvieron otro encuentro al que fueron invitados los distintos grupos políticos del Ayuntamiento piloñés para buscar puntos de encuentro, al igual que sucede con el problema del catastrazo. Uno de ellos, el denunciado por una vecina de avanzada edad que de pagar 70 euros el año pasado con la nueva revisión tiene que desembolsar casi 600 euros sin que la finca haya cambiado de utilidad, o el caso de otra vecina de Sevares pensionista que debe afrontar un pago de 2.000 euros.
En el concejo de Ribadesella también los vecinos se han movilizado tras conocer los pagos que adeudan. Las primeras voces contrarias llegaron a principios de 2008 y se mantienen estos días. Uno de los últimos afectados que ha salido a la palestra es el ex alcalde Carlos Piélagos. En su caso ha pasado de pagar 80 euros por todas las fincas, a tener que desembolsar este año 1.600 euros. Como ejemplo puso una finca que en 2008, con la nueva revisión catastral, quedó valorada en 64.929 euros, con lo que el impuesto se le situó en 422 euros. Esa misma finca subió este año su valor catastral hasta los 77.375 euros, situando el IBI en 502.

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