El temporal de nieve y viento gélido que en los últimos días ha puesto en alerta a casi toda España y que se dejará sentir hasta mañana afectó ayer con especial virulencia a las provincias del Norte y sus carreteras, que vivieron situaciones caóticas durante todo el día para desesperación de cientos de conductores asturianos, que sufrieron «decenas de colisiones por alcance», según informó la Dirección General de Tráfico.
La primera mala noticia de la jornada llegaba a media mañana: a las once, la nieve que había caído obligaba a cerrar la principal vía de comunicación con la Meseta. La autopista de peaje AP-66 (Campomanes-León) quedaba clausurada por segunda vez en menos de 24 horas. Tres horas después, a las dos de la tarde, el Huerna volvía a abrirse gracias a la acción de catorce quitanieves, aunque sólo para turismos, y así permanecía a última hora de ayer, mientras que por Pajares únicamente podían circular coches armados con cadenas.
Así las cosas, el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, advirtió ayer mismo de que la principal vía de comunicación con la Meseta «probablemente vuelva a cerrarse» este fin de semana y el PP formuló una interpelación urgente al Consejo de Gobierno. Está motivada por estos dos nuevos cierres después de que Trevín asegurase el pasado octubre que este invierno no habría problemas en el Huerna.
Pero las nevadas también condicionaron seriamente la circulación en la autovía minera, la AS-I, una de las carreteras más afectadas por las inclemencias meteorológicas y convertida en una trampa de hielo, lo que provocó, al menos, tres accidentes.
En el corredor del Nalón se registró a primera hora de la mañana una colisión múltiple debido a la existencia de una placa de hielo. Además, hubo numerosas retenciones durante toda la mañana que fueron aminorando a medida que avanzaba la jornada.
También a media mañana los agentes de la Guardia Civil de Tráfico estuvieron parando a los vehículos que trataban de acceder a los túneles de Riaño en la AS-17 y no disponían de cadenas. Y la Policía Local también informó de que hubo varias salidas de vía debido al temporal en diversos concejos de las cuencas mineras, como Langreo, Laviana o Mieres.
A consecuencia del temporal también quedaron incomunicados varios pueblos de Langreo, sobre todo en la zona de Les Cubes, Hueria Villas, Pumarín, Los Valles y San Tirso. Problemas similares se registraron en el concejo mierense, sobre todo en la zona de Turón y Los Valles. Ahora bien, distinta situación se dio en el resto de concejos, donde casi todos los pueblos eran accesibles, aunque para vehículos todoterreno.
En la autovía del Cantábrico se reprodujo la misma situación en el término municipal de Avilés, en ambos sentidos, en Colunga y en Ribadesella. Y, mientras tanto, en el área central de Asturias, la nieve ralentizó el tráfico en la 'Y', entre Oviedo y Serín, aunque la vía permaneció abierta todo el día.
En el resto de carreteras de la red principal, la nieve también dificultó la circulación en la N-634 a su paso por el puerto de La Espina, en Salas, donde se precisan cadenas, y en el trayecto que atraviesa Pola de Siero, donde los accesos al Mercado de Ganados tuvieron que ser cerrados por falta de medios municipales para despejarlos.
El servicio de Telerruta también alertaba de la presencia de nieve en la N-632 (Ribadesella-Canero) entre el kilómetro 118 y el 125, en el concejo de Muros del Nalón.
Además, el temporal mantiene cerrados diecisiete puertos de la red secundaria y obliga al uso de cadenas en otros 23 pasos de montaña y en más de 150 tramos de carreteras comarcales (diez están cerradas), informó el 112-Asturias.
Además, la Delegación de Gobierno informó de que hay 27 localidades de ocho concejos que presentan dificultades en sus comunicaciones por carretera: Noceda, El Abedul y Balbona (en Belmonte de Miranda), La Raya (en Aller), Cuña, Barrio, Torce, Villa del Sub, Foncella, Fresnedo, Carrea, Torre, Cigidel, Taja, Villamayor, Santa Ana, Hedrada (en Teverga), Masenga (en Navia), Arnicio (Caso), Viboli, Casielles, Viego, Carangas, San Ignacio (en Ponga), San Román (Amieva) y Oceño y Cuñaba, en Peñamellera Alta.
La zona más afectada fue la occidental, donde la fina capa de hielo que cubría muchos puntos de la red viaria complicó mucho las cosas.
Porque, aunque no se registraron sucesos de importancia, hubo que extremar las precauciones en diversas carreteras del área suroccidental (La Espina volvió a ser uno de los puntos más complicados) y la comarca de Los Oscos.
De hecho, el acceso al puerto de La Garganta hubo de restringirse a los camiones, al igual que el paso por el puerto de Somiedo, donde se hizo obligatorio el uso de cadenas para los turismos.
Plan especial en Llanes
Y, tal y como se preveía, la nieve cayó hasta en la costa. A lo largo de toda la mañana, las granizadas fueron continuas y tiñeron de blanco localidades como Llanes o Ribadesella. En el mar también se dejaba notar la fuerza del viento, y todas las embarcaciones permanecen estos días amarradas. Las bajas temperaturas causaron problemas en muchas carreteras secundarias y en los accesos a los pueblos más altos de todo el Oriente asturiano, especialmente en la zona del interior.
A la altura de Llanes, la autovía del Cantábrico se cubrió de una fina capa de hielo y nieve en varios tramos, lo que hacía recomendable el uso de cadenas en un tramo de cuatro kilómetros. Y en la capital llanisca había que tener cuidado con los resbalones, así que los Ayuntamientos pusieron en marcha sus planes de emergencia para echar sal y abrir las carreteras locales.
En Llanes, por ejemplo, el operativo formado por la Policía Local y Protección Civil, con una brigada municipal compuesta por operarios y maquinaria, estuvo retirando nieve en los pueblos de El Mazucu, Caldueñín y Villa y el Ayuntamiento contrató a una empresa para limpiar con una máquina excavadora la carretera de Buda a Las Xareras, también en el concejo.
En Cabrales, sigue siendo necesario el uso de cadenas en la CA-14, que da acceso a Tielve y Sotres, donde se midieron unos 80 centímetros de nieve. Entre ésta última localidad y la cántabra de Tresviso la circulación está cortada por la nieve. En el municipio de Ponga también está cortada la carretera PO-4, que da acceso a los pueblos de Viboli y Casielles. Y también hubo muchos problemas en Piloña y en la carretera de acceso a los Lagos de Covadonga, enel concejo de Cangas de Onís.