El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Virgen de Guía de Ribadesella, José Luis Cuervo Martino, popularmente conocido como 'Carlos', cansado de esperar por las obras de reconstrucción del puerto pesquero riosellano, optaba ayer por la crítica beligerante hacia quienes tienen la competencia sobre las instalaciones portuarias. El veterano marinero, patrón del 'Nuevo Atalaya', no entiende la política inversora del Ejecutivo asturiano que «sigue sin poner un duro en un puerto que se está cayendo». Cuervo Martino cree que la Consejería de Infraestructuras dedica más esfuerzos a la ejecución de nuevas infraestructuras portuarias que al mantenimiento de las ya existentes. «El de Ribadesella siempre ha sido un puerto de referencia pesquera en el Cantábrico, pero están dejándolo morirse y a nosotros los marineros con él», censuró ante los retrasos acumulados en las obras de reconstrucción.
El proyecto se inició a finales de 2007 y dos años y medio después sigue sin concluirse. La reconstrucción de los dos muelles huecos laterales, «dos auténticas ratoneras», sirvió para desguarnecer la estructura del tramo central del puerto, que se sigue deteriorando y amenaza con hundirse. «Son unos chapuceros. Aquí sólo vienen a hacer chapuzas», reprendió. Es más, el muelle hueco reconstruido frente a la cofradía ha cedido ligeramente y ha dañado algunas estancias de la lonja. «En otras cofradías encuentras baños de mármol, pero en la nuestra, después de la chapuza, se nos están cayendo los azulejos del baño y nadie se responsabiliza de ello», añadió.
Cuervo Martino cree que para lo único que han servido las obras ejecutadas es para «estropearnos el único muelle en el que podíamos amarrar nuestro barcos». Antes no amarraban en los muelles huecos, «porque estaban llenos de ratones y subían a bordo a través de los chicotes». Ahora tampoco pueden amarrar en los nuevos muelles de tablestacas, porque les destroza el casco de los barcos. «Es una estructura que no sirve para nuestra flota». Las pequeñas embarcaciones artesanas de Ribadesella necesitan muelles lisos como el que ahora se está hundiendo.
A pesar de que el Ayuntamiento de Ribadesella urgía esta semana la reanudación de las obras, el patrón mayor se mostró pesimista y no cree que sea para este año. «Me dijeron que comenzarían en 2010, pero un año tiene doce meses y hace falta que esto arranque cuanto antes», dijo. Para que se cumplan sus deseos harían falta más de 2,5 millones de euros, «pero para Ribadesella no hay un duro a pesar de que aquí pagamos impuestos como en el resto de puertos», añadió. Y puso ejemplos muy cercanos «En Llanes ya no saben lo que se han gastado ni lo que piensan gastarse. En Bustio hicieron cofradía y puerto para tres barcos. Todo lo que se haga está bien, pero que no se abandone lo ya existente», afirmó.
José Luis Cuervo Martino ya no sabe a quién dirigirse para que de una vez por todas se atiendan las demandas de los marineros riosellanos, «porque lo mismo da llorar que no». Pensó incluso en pedir la mediación de los Príncipes de Asturias, «pero mucho me temo que ni con ellos, porque para aquí no hay ni una perra y eso que ahora los del Ayuntamiento son del mismo clan que los del Principado», dijo en referencia al color político de ambas instituciones, las dos regidas por gobiernos de coalición PSOE-IU. «¿Quién tiene las perras?», se preguntó.
Esta semana fue el concejal de Infraestructuras, Juan González Martino, el que salió al paso ante tanto retraso, exigiendo del Principado la «máxima celeridad» posible en las obras de reconstrucción del tramo central deteriorado antes de que pueda producirse una desgracia personal. Encendía así las alarmas del Ayuntamiento, pretensión a la que ayer se unía el único partido de la oposición municipal. La portavoz del Partido Popular, Verónica Blanco, le manifestó todo su apoyo «porque el resultado de la obra ejecutada no ha sido el esperado». La edil se puso a disposición del concejal para conseguir «prioridad absoluta» en el proyecto, pero también espera que «esto no se quede en meras declaraciones ante los medios sino que se pongan a trabajar en el asunto ya mismo», añadió Verónica Blanco.
«Están dejando morir al puerto de Ribadesella, y a nosotros con él»
Pide la «máxima celeridad» en las obras de reconstrucción.
Opina que «el resultado de la obra no ha sido el esperado»