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RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

Oriente

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Con motivo de la polémica surgida en torno a la toponimia del nombre de Ribadesella y la defensa del ayuntamiento riosellano en pro de la inclusión de la 'y' griega y el cambio del nombre actual por el de Ribeseya, me gustaría dar a conocer a través de EL COMERCIO mi punto de vista sobre el tema. He de decir, antes de continuar, que no soy riosellano, aunque sí conozco bien Ribadesella, donde tengo viejos amigos, conocidos y compañeros de trabajo. Soy consciente de que desconozco muchos pormenores del asunto, por lo que me limitaré a manifestar mi opinión, dando a entender en primer lugar que ésta no es sino la de alguien que desconoce las causas y particularidades que han generado esta polémica y la sigue desde lejos.
Ribadesella es posiblemente, al menos a mi juicio y al de otros muchos, uno de los lugares más bonitos de Asturias, por su ubicación al lado del mar y del río, por el trazado de sus calles amplias y llanas y por la idiosincrasia de sus gentes, y conocida a nivel internacional por sus yacimientos prehistóricos, así como por sus fiestas y por ser pionera del turismo cantábrico, entre otras cosas. Y si a esto añadimos la belleza de su nombre, podemos decir que poco más se puede pedir. Estoy convencido de que por mucho que los dirigentes del municipio intenten modificar el nombre de esta villa, no lograrán encontrar otro más bello que el actual. A mí personalmente me gusta pronunciarlo; siento una agradable sensación al hacerlo y creo que no ha de resultar menos grato para el que lo escucha. Hay nombres expresivos, capaces de atraer y seducir, y Ribadesella, con todas sus letras, ni una más ni una menos, es uno de ellos. Hace muchos años tuve contacto con arqueólogos extranjeros que visitaban Ribadesella y recuerdo cómo se esforzaban, a la vez que se deleitaban al pronunciar el nombre de Ribadesella. Decían que era tan hermoso como la villa misma. Cuando algo está bien, y es hermoso y agradable, cualquier intento de modificación conlleva peligro, y el cambio suele ir a peor. Y así me temo que será en este caso. He leído en la prensa regional que se ha consultado a lingüistas e investigadores de la cultura tradicional del Oriente que, naturalmente, dieron su opinión, ya que para ello se les ha consultado. Sin embargo, según declaraciones del concejal de Cultura, parece ser que el topónimo de Ribeseya ya ha sido aprobado en el BOPA el pasado 27 de mayo, de lo que se puede deducir que la «cosa» no tiene remedio. Pero yo me pregunto: ¿hay muchos riosellanos en desacuerdo con la toponimia actual de 'Ribadesella'?, ¿alguien considera necesario y útil para algo bautizarla con otro nombre? Escojan ustedes algunos nombres de otras ciudades y villas asturianas ( Oviedo, Gijón, Avilés, Llanes, Pola etc.) y comparen la sensación auditiva que éstos provocan con la de Ribadesella, e intenten degustar la música que emana de la pronunciación de ésta y de la de los otros. La diferencia es notoria y sobran comentarios. Ignoro si este asunto tiene un fondo político o es una cuestión de hacer por «hacer algo», pero me parece innecesaria e improcedente. Por lo que he leído, se ha consultado a la Academia de la Llingua y su respuesta difiere de la de los intelectuales consultados, pero ¿se ha pregunta a los riosellanos? A nadie le gusta que le cambien el nombre de pila, tampoco el del lugar de nacimiento. Y la última palabra deberían tenerla los riosellanos. Tampoco considero un argumento convincente eso de que no se hace «por capricho», algo un tanto incoherente cuando se habla de dudas planteadas por la Junta asesora de toponimia de Asturias y se hace alusión a usos lingüísticos ajenos al municipio. Como digo al principio, tengo amigos y conocidos en Ribadesella y nunca he oído a nadie utilizar otro topónimo que el actual: Ribadesella. Por favor, señores dirigentes del municipio de Ribadesella, no se dediquen a rizar el rizo y déjenlo como está. Lo contrario hará que, poco a poco, el topónimo actual desaparezca y 'RIBADESELLA' se sumerja para siempre en las aguas de su río.

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