Las declaraciones del presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Severino García Vigón, a este periódico, en las que pedía que se renuncie al trazado ferrovisario de alta velocidad del tramo entre Lena y Gijón del AVE, no han dejado indiferente a nadie. Las reacciones van desde el agradecimiento del PSOE por ser García Vigón «honesto y abrir este debate», hasta las duras críticas de Unión Progreso y Democracia (UPyD), que considera que el asunto es «alarmante», o la contundente petición de explicaciones del Partido Popular (PP), que sitúa a Vigón lejos de las opiniones de sus propios representados.
En la entrevista publicada el pasado domingo por EL COMERCIO García Vigón aseguraba que el trazado del AVE entre Lena y el centro de la región «es un lujo y hay que renunciar a él». El presidente de los empresarios considera que «una vez que lleguemos con el AVE a Lena, ya estamos en Asturias. Desde allí a Oviedo por ancho de vía normal se puede llegar en diez minutos y ese retraso no tiene importancia en comparación con los costes y el impacto medioambiental tan grande que significaría hacer toda la obra».
El PSOE recogió las declaraciones de García Vigón con los brazos abiertos: «Abrirán un debate sobre un asunto importante en el que estaremos muy atentos a lo que la gente diga», dijo el portavoz del grupo socialista en el Parlamento regional, Fernando Lastra. El diputado regional fue más explícito aún al indicar que «es necesario alabar la valentía y la honestidad intelectual de alguien que plantea esto» y dijo que «seguiremos atentos a como se desarrolla el debate, pero no opinaremos al respecto hasta más adelante». Para Lastra, «aunque ésta no es nuestra reflexión, nos parece bien que se produzca y que la gente diga estas cosas y también nos sorprendió, porque, hasta ahora, hemos tenido siempre los debates contrarios. Siempre ha habido mucha sensibilidad en Asturias con las infraestructuras y siempre se habló de los retrasos. Esa era la reflexión que había hasta ahora y por eso en este momento se abre otro debate».
El Partido Popular, por el contrario, criticó al presidente de los empresarios al considerar que muchos miembros de su organización no están de acuerdo con las manifestaciones que realizó a este periódico. Pelayo Roces, diputado regional del PP y empresario, señaló que «García Vigón tendría que revisar un poco sus planteamientos, en el sentido de que la economía productiva va por un lado completamente distinto a lo que él plantea en la entrevista». Según Roces, «quizá tenga que dar explicaciones a algunos empresarios sobre por qué no da importancia al tramo Lena-Gijón» y se preguntó «¿en qué órgano colegiado de los empresarios se ha decidido eso? Porque yo creo que en otros foros empresariales piensan de una manera muy diferente».
Con similar dureza contra las declaraciones del presidente de la Fade reaccionó el Partido Unión Progreso y Democracia. Su coordinador territorial, Humberto Rodríguez Solla, calificó las manifestaciones de García Vigón de «alarmantes» y dijo que «en este momento no es oportuno abrir las puertas a este debate y es alarmante que tiremos piedras contra nuestro propio tejado», subrayó.
Para el responsable en Asturias del partido de Rosa Díaz, lo dicho por el representante de los empresarios «es especialmente grave en Asturias, donde vivimos desde hace años la postergación de las infraestructuras con múltiples retrasos acumulados y donde todo el mundo coincide en la importancia de ejecutar estas vías de comunicación para que pueda salir adelante el desarrollo de la comunidad».
Para Humberto Rodríguez, «sería un error abrir las puertas a este debate cuando aún faltan tantas obras para completar las infraestructuras en el Principado y, sobre todo, cuando Asturias siempre fue la gran olvidada en este terreno». Según dijo, «todos los ciudadanos entendemos que estamos ante una emergencia nacional por la crisis, pero creemos que tomar medidas que vayan en detrimento del desarrollo no es lo adecuado».
El coordinador territorial de UPyD indicó también que «en Asturias hay muchas otras posibilidades de aplicar recortes, que van desde realizar reformas en la Administración local para evitar duplicidades hasta el recorte en el salario de los representantes políticos o el recorte de asesores».