Los dos millones y medio de euros aprobados por el Ejecutivo asturiano para diseñar, suministrar e instalar el proyecto museográfico del Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo podrían ser insuficientes para cubrir las expectativas del concejo de Ribadesella. Económicamente hablando, la inversión hasta ahora comprometida por la Consejería de Cultura dista en 1,4 millones de los 10,6 anunciados tras la firma del convenio de colaboración suscrito entre Principado y los ministerios de Cultura y Fomento. Si a los 2,5 millones aprobados el martes para el proyecto museográfico se le suman los 6,7 millones invertidos en el proyecto arquitectónico que se ejecuta en Corcubión, la cantidad resultante es de 9,2 millones, lejos aún de la inversión total anunciada en su momento.
El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Ribadesella, Juan González Martino, espera que los dos millones y medio «sean suficientes para llenar de contenidos el museo con elementos lo suficientemente atractivos como para convertirse en un reclamo turístico-cultural de primer orden», acorde a una cueva Patrimonio de la Humanidad desde hace dos años. Ahora bien, de no ser así, el edil espera que el Principado «deje una puerta abierta para seguir equipando el museo con otros contenidos que enriquezcan aquellos que resulten de esta primera actuación». Martino cree que la «merma» presupuestaria mencionada le permite pensar que la consejería «esté barajando la posibilidad de que esto no sea definitivo, pero que a medida que transcurra el tiempo se vayan aportando más inversiones hasta completar la actuación». Lo mismo ha ocurrido en el Museo Jurásico de Asturias, en Colunga, equipamiento que después de su inauguración aún recibió otra serie de inversiones que permitieron ennoblecer su temática.
En el Partido Popular se mostraron mucho mas escépticos. Para el diputado Juan Ángel Bustillo, la cantidad anunciada esta semana «parece que no será suficiente porque las cantidades iniciales eran superiores». El representante comarcal cree que ese anuncio demuestra «la falta de voluntad política de las administraciones socialistas con el concejo de Ribadesella y en concreto con un equipamiento como éste nacido para convertirse como referente del Paraíso Rupestre oriental». El diputado también recordó que el proyecto comprometido por su partido durante la etapa de Francisco Álvarez Cascos al frente del Ministerio de Fomento «superaba los 15 millones de euros». Posteriormente, el PSOE lo rebajó a 10,6 millones y «ahora nos enteramos que se quedará por debajo de los diez». A parte de reclamar más agilidad en su ejecución «para reducir los retrasos acumulados», Bustillo también espera que tras la inauguración del centro «se anuncie una segunda fase de contenidos».
El pueblo de Ribadesella lleva más de ocho años esperando por este museo y parece que aún tendrá que aguardar un año más hasta verlo inaugurado. De momento nadie conoce cómo van a ser sus contenidos, aunque el edificio contará con un inesperado atractivo, la terraza-restaurante de su planta superior. El Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo ha pasado de postergar el servicio de cafetería a concederle total protagonismo y posición privilegiada. Había sido Ana Rosa Migoya durante su etapa al frente de la Consejería de Cultura la que siempre rechazó ese tipo de servicios en el centro riosellano. «Pues ahora, quien no quería cafetería, se encontrará cafetería y media», aseguraba ayer un representante del Partido Popular riosellano.
A su vez, siempre se había barajado la posibilidad de aprovechar la superficie del macizo de Ardines para crear recorridos que permitieran conocer el resto de cavernas paleolíticas que se dispersan por ese territorio, como La Lloseta y la Cueva del Tenis. Hoy en día se habla de la creación de un campamento paleolítico en el que el visitante pueda localizar los secretos del fuego, jugar con los arcos y las flechas o mezclar los pigmentos encargados de proporcionar los colores con los que decorar las paredes de las cuevas. «Siempre se barajó esa posibilidad y tengo que creerme que ésa pueda ser una segunda fase del proyecto, algo parecido a lo que también se hace en Altamira», afirmó Juan González Martino. El edil también echó de menos una mayor comunicación de la Consejería de Cultura hacia el Ayuntamiento de Ribadesella para informar de todos estos detalles. De hecho, esta última vez tuvo que enterarse a través de los medios de comunicación de los dos millones y medio aprobados para los contenidos del museo. Por su parte Juan Ángel Bustillo insistió en la «nefasta gestión» del Ejecutivo asturiano en torno al plan del Paraíso Rupestre. «Se sigue ejecutando a un ritmo prehistórico porque no se están cumpliendo los plazos ni los presupuestos. Si Tito Bustillo está retrasado, aún lo está más el proyecto del Sidrón», afirmó el diputado.