Nada más bajar de sus coches oficiales, el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, escenificaron su alianza con un apretón de manos. Tocaba colocar la primera piedra del futuro Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y ambos optaron por enterrar algo más que un ladrillo. El PP asturiano llevaba meses sacudiendo al Gobierno por impulsar la obra en La Cadellada. Ovidio Sánchez la tachaba de despilfarro y reclamaba en su lugar la reforma del viejo centro de El Cristo. El alcalde atajó aquella oposición mostrando el «total apoyo» de su equipo al nuevo hospital. El Ayuntamiento, aseguró solemne, «colaborará» de forma «entregada» con «este proyecto».
Hace ahora un lustro de aquella escena, pero la entente no ha podido sobrevivirlos. Por más que las obras del HUCA insuflen una inversión de 450 millones -sobrecoste, enlaces y equipamiento incluidos- y alimenten el crecimiento de la ciudad hacia el norte, los desencuentros entre Ayuntamiento y Principado surgen cada vez con mayor facilidad.
El último episodio ocurrió el lunes. Agentes de la Policía Municipal enviados por el Ayuntamiento se personaron en las obras para ejecutar los accesos al HUCA y ordenaron detener el tajo en el entorno de Cerdeño. HC Energía tenía previsto proceder al traslado de una torreta eléctrica cuyo tendido pasa ahora justo por encima de uno de los nuevos viaductos. Los operarios no pueden colocar el tablero de la estructura mientras tengan los cables cerca.
La operación «simplemente es ilegal, como cualquier obra que se intenta hacer sin pedir la licencia correspondiente», defiende el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera. El edil ha ordenado la apertura de un expediente de infracción «que acabará en multa» contra HC, al ser ésta la titular de la obra.
Tras varios días cruzándose acusaciones, el director general de Infraestructuras, José María Pertierra, le replicó ayer con un ultimátum: «Hemos requerido a HC para que retome las obras porque la paralización que ha intentado el Ayuntamiento de Oviedo es ligeramente irregular. Si vuelven a interrumpir el desarrollo de la obra emprenderemos las acciones civiles y penales precisas» contra el Consistorio.
El Principado asegura haber realizado «las gestiones suficientes» para amparar el traslado de la línea eléctrica. «El Ayuntamiento dispone de los proyectos con las dos soluciones que manejamos, que en este caso es hacer una variante provisional y luego estamos dispuestos a costear su soterramiento».
El concejal ovetense niega tal extremo. «Tuvimos conversaciones informales sobre el asunto, pero no han hecho una petición oficial de la licencia; desconocemos el proyecto que maneja el Principado y si nos lo ocultan nos tememos que es porque quieren poner torres de alta tensión en Teatinos y La Corredoria, donde viven 48.000 ovetenses a los que debemos proteger».
En los últimos días, y llegado a ese punto, el edil ovetense viene colgando de su discurso una ristra de agravios añadidos. Así, recuerda el recorte de fondos a la autovía del Cantábrico («no queremos que los accesos al hospital sufran la falta de planificación de la A-8»), los retrasos en las obras del HUCA («parece que ahora tienen mucha prisa por hacer los accesos») y la vieja reclamación para que sea el Principado quien soterre los 1,4 kilómetros de tendido eléctrico del barrio de La Monxina.
La estrategia provocó ayer la irrupción de Juan José Bolado, de IU de Oviedo. «El Ayuntamiento hace muy bien por que el consejero Francisco González Buendía prometió en la Junta General que nos enterraría el tendido y todavía no ha cumplido», intervino. Pertierra explicó ayer el porqué: «Compartimos la necesidad de hacerlo porque es beneficioso para los ciudadanos, pero es algo totalmente ajeno a los accesos al HUCA, es además una competencia presupuestaria del Ayuntamiento de Oviedo que no nos pueden transferir».
Permiso «en 48 horas»
Al final, la amenaza de acabar ante el juez surtió cierto efecto. A última hora de la tarde, el concejal Alberto Mortera, abría una puerta para solventar la polémica: «Ir a los tribunales es perder el tiempo y el dinero de los asturianos. Al final estamos hablando de mover una torreta, algo que tiene fácil solución: si solicitan la licencia me comprometo a resolverla en menos de 48 horas». Pero si el Principado insiste en acometer la obra sin ese permiso «volverán a ver a los policías municipales».
¿Son exageradas tantas amenazas por una cuestión de tan fácil solución? El concejal ovetense asiente y asegura que «con esto, están intentando generar humo y desviar la atención. Si mañana -por hoy- entra el papel en el registro, el viernes tienen la licencia».
El episodio, en todo caso, ha permitido conocer algunas circunstancias sobre los accesos al HUCA. Pertierra indicó que «en función del escenario presupuestario actual, tenemos que priorizar las actuaciones necesarias», razón por la cual no se ha contratado la conexión con la AS-II pese a que su departamento la prometiera hasta en tres ocasiones. Según las previsiones de tráfico que maneja el Gobierno, «los accesos desde La Corredoria serán necesarios, pero a partir del año 2025». Por otra parte, el enlace de la AS-II entre Lugones y Villaperi, que desahogará la zona y se había anunciado para este verano, ha sufrido algunas demoras y «lo estrenaremos en otoño», indicó el director de Carreteras.