«Es un festival no formal, vamos vestidos de calle o disfrazados». Quien así habla es Manuel González, miembro de la Banda de Gaitas de Candás, organizadora del festival que estos días ha invadido las calles de la villa marinera. Y, entre tanta música, un escenario con sonido propio, el del 'festival alternativo', al que precisamente se refería arriba Manuel González.
Y es que la noche del viernes se convirtió en una 'marea naranja' ' en la plaza candasina de 'Bocata' donde, tras el concierto de todas las bandas en la plaza de la Baragaña, se pudo disfrutar de la música improvisada de gaiteros y tamborileros. Porque en el festival alternativo todos los músicos lucían la camiseta, naranja para la ocasión, de la Banda de Gaitas de Candás en señal de hermanamiento. La música se prolongó hasta casi las seis de la madrugada. De hecho, toda la calle se convirtió en un gran escenario improvisado, donde apenas se distinguía entre público y músicos.
El sábado, en cambio, arrancó en el muelle de la villa marinera, a las 13.30 horas, con un concierto de las bandas gallega, A Carballeira, campeona en 2004, 2007 y 2009 de la Liga Galega de Bandas de Gaitas, y la catalana, Sacaires de Tarragona. Las dos emocionaron al público que se acerco al muelle.
Ya por la tarde, los encargados del pasacalles fueron los bretones y la banda asturiana de Villaviciosa. La banda bretona, Bagad Rosñed Mor, uno de los platos fuertes del festival, se diferencia del resto por su particular carácter, como afirma Velu González Muñiz, director de la banda candasina. «Son muy diferentes a nosotros, ellos se mueven mientras tocan, mientras que nosotros estamos más estáticos, tienen mucho 'feeling'.
El broche de oro del festival lo puso ayer el concierto de medianoche, en el parque de les Conserveres, donde se pudo disfrutar del número especial de la banda anfitriona: un montaje que ya presentaron en el concurso de Pontevedra donde ganaron el primer premio. La introducción de una guitarra a cargo de Moises Suárez, de Felpeyu, es una de sus principales novedades. En el concierto final también participó la Bandina de Candás, con alumnos y futuros músicos de la banda de gaitas. Una agrupación muy singular ya que cualquier alumno, entre los nueve y los 65 años, puede participar en sus talleres. Anoche celebraron su puesta de largo.
«La gaita tiene su encanto»
La actual crisis económica, pese a todo, también hizo acto de presencia en el certamen musical al que, finalmente, no acudió como estaba previsto una banda escocesa, por problemas de presupuesto, Y es que, este año, al igual que en 2010, las cuentas también sufrieron un recorte del 10%. En todo caso, como destacó Francisco Javier Alexandre, miembro de la organización del certamen, «las dos bandas asturianas y la gallega juntas ya suman más de quince títulos en distintos campeonatos». Al final el éxito de público acompañó los esfuerzos de la organización. Un éxito no sólo para los amantes de la gaita, como destacaba Julián Rodríguez, mientras disfrutaba del concierto en el muelle. «Yo soy más de la música de los años 60, la de agarrase, pero la gaita, hay que reconocerlo, tiene su encanto»