Fue su puesta de largo. Después de un extenso recorrido desde 2006, que se plasmó en abril de 2011 con su aprobación por el Consejo de Gobierno de la Universidad y la reciente ratificación, el pasado diciembre, por el Principado, el Instituto Universitario de Neurociencia dio ayer sus primeros pasos. A falta de sede, reunió en la Facultad de Medicina a buena parte de sus más de 150 investigadores y todos fueron testigos de la promesa del director general de Calidad e Innovación Sanitaria del Gobierno asturiano: «Estamos muy interesados en realizar una apuesta fuerte por la investigación. Quiero trasladaros que el Instituto de Neurociencia tendrá todo nuestro apoyo y que contaréis con nuestro encendido esfuerzo», afirmó José Antonio Álvarez Riesgo, en un momento presupuestario delicado y con el edificio que habrá de albergar el Instituto de Investigación Biomédica en La Cadellada sin financiación.
Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría y uno de los promotores del Instituto, afirmó que el espacio ya está acotado en la zona norte del campus de la salud de La Cadellada, en lo que será el Instituto de Investigación Biomédica que reunirá también a los investigadores del Instituto Universitario de Oncología y que tiene como objetivo reunir a la conocida como investigación competitiva. «Actualmente es una sede virtual, pero ya se está haciendo el diseño del edificio. Cuando estemos todos juntos formaremos una masa crítica importante», afirmó el psiquiatra.
En cualquier caso, el Instituto Universitario de Neurociencia del Principado de Asturias (Ineuropa) echa a andar con 40 proyectos en marcha realizados por investigadores de doce áreas que abarcan desde neurofisiología y neuropsicología, hasta biología molecular y neurología. A todos ellos se dirigió el rector de la Universidad de Oviedo para instarles a «trabajar como un instituto de verdad y no como si fuera virtual, cada uno por su cuenta. El Instituto de Neurociencia tiene una masa crítica adecuada, pero si cada grupo es una isla no hemos hecho nada», señaló Vicente Gotor, quien arengó a los muchos investigadores jóvenes presentes en compañía del profesor Jorge Arias, a la directora general de Universidades, Pilar Castro, y el de Calidad e Innovación Sanitaria.
Fue precisamente José Antonio Álvarez-Riesgo quien apeló a que «en un breve espacio de tiempo podamos contar con un plan estratégico de investigación». Y lo que sí señaló es que «casi con carácter inmediato», se creará el Instituto de Investigación, «en el que habrá un área de neurociencia».