«De los juegos de rol se cuentan cosas absurdas, pero casi nunca lo bueno: que fomentan el trabajo en equipo, el pensamiento creativo, la capacidad de cálculo, el hábito de la lectura... y para eso hacemos este taller, lo otro es sensacionalismo que no tiene que ver con la realidad». Las palabras del monitor Víctor Castro resumen el espíritu del taller de iniciación al rol que este experto en la materia dirige en la Oficina Municipal de Juventud, y que durará hasta el próximo jueves, día 16 de este mes.
De este modo, los participantes empiezan esta aventura con, valga la redundancia, un juego de aventuras llamado 'Dragon Age'. Castro explica que «está ambientado en la época medieval, con personajes y componentes fantásticos y lo que en el mundillo se llama 'magia restringida', es decir, que sólo la puede ejercer el 'master' o director del juego». Este papel «es el más importante, porque es la persona que crea la historia y sabe los resortes de todo lo que ocurre en ella. Además tiene que consultar muchos libros y documentarse perfectamente para que todo lo que ocurra se desarrolle según las reglas del juego», explica el monitor del taller.
'Dragon Age' está basado en 'Dungeons & Dragons', el pionero de los juegos de este tipo y en el que se han iniciado «la práctica totalidad de veteranos del rol», señala Castro. Lo que es menos sabido es que todo esto procede «de los 'war games', los primeros juegos de mesa en los que se emulaban y recreaban con detalle batallas famosas».
Lo que vino después «fue quitar el componente bélico y fomentar la fantasía, hasta el punto de que una partida puede durar desde un día hasta varios años y en vez de hundir un portaaviones, pues creas un personaje que coopera para lograr la paz o la justicia en un mundo imaginario, por ejemplo», continúa Víctor.
En cuanto a la fama cosechada por individuos que han protagonizado crímenes y otros episodios poco edificantes parapetándose en el rol, Castro tiene claro que «eso no tiene nada que ver con nuestra actividad, ya que lo primero que se enseña a un principiante es a tener los pies en la tierra y a seguir un comportamiento ético y constructivo». Y sobre todo «que es un juego, con todo lo que eso implica», aclara Castro. Y añade que «un psicópata es un enfermo, y si va a matar a alguien usará la excusa que tenga más a mano, ya sea un juego de rol, un coche o un cuchillo de cocina dado el caso, por lo cual relacionarnos con ellos es ridículo», asevera.
Porque de lo que se trata, en suma, «es que los chicos aprendan a cooperar, que se relacionen entre si de modo creativo; que aprendan valores y nuevos conocimientos... y que se diviertan», concluye el monitor del taller.