El magistrado no ha querido realizar declaraciones a la salida, tampoco a la entrada, momento en el que una mujer le ha recibido con gritos de "inocente, inocente"
Sostiene que él no gestionó ni administró los fondos que destinó el Santander para el patrocinio de sus conferencias
Esta es la segunda vez que acude a declarar al Supremo en menos de un año, después de que lo hiciera el pasado mes de septiembre por la causa sobre el franquismo
El magistrado declara durante cuatro horas ante el Alto Tribunal, a quien agradece la oportunidad que tiene de "desmentir lo que son bulos infundados"
El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, a la salida del Tribunal Supremo, donde ha comparecido durante cuatro horas. / Foto: Reuters y vídeo: Atlas
Desconvocado el encuentro con periodistas para explicar el caso
El Tribunal Supremo ha desconvocado el encuentro informativo que un letrado de este órgano iba a mantener mañana con los periodistas que lo desearan para explicarles el procedimiento que se sigue en las causas abiertas al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
En una nota de prensa, el alto tribunal justifica la desconvocatoria de la reunión diciendo que "las expectativas creadas" por la misma y "el notable número de periodistas que habían mostrado su interés en participar" en el encuentro -cerca de cien- "imposibilitaría materialmente dar adecuada satisfacción a las solicitudes de información de los asistentes".
La convocatoria, inicialmente destinada a los corresponsales extranjeros, había causado malestar en algunos medios nacionales, por lo que el gabinete de prensa del Supremo optó por permitir también la presencia de periodistas españoles, pero también entre los magistrados del tribunal, que según fuentes jurídicas se vieron sorprendidos por la polémica creada en torno al encuentro.
El juez Baltasar Garzón ha negado ante el Tribunal Supremo haber percibido cantidad alguna del Banco Santander durante su estancia en la Universidad de Nueva York y ha explicado cuáles fueron sus honorarios, en una
declaración de cuatro horas y media en
calidad de imputado. El abogado de Garzón, Enrique Molina, ha indicado que su cliente, que ha salido del TS pasadas las 15:30 horas sin hacer declaraciones, agradece al Supremo la oportunidad que tiene de "desmentir lo que son bulos infundados de orientación más calumniosa que de otro contenido".
El juez Baltasar Garzón ha llegado a pie pasadas las 10.15 horas al Tribunal Supremo, acompañado de sus escoltas, minutos después de su abogado, Enrique Molina, quien fue fiscal de la Audiencia Nacional y trabajó con éste en el
desmantelamiento del entramado político, social y mediático de ETA. Tanto a la entrada como a la salida ha recibido gritos de apoyo de manifestantes, entre los que se encontraban
El juez ha comparecido ante el magistrado Manuel Marchena, instructor en el Tribunal Supremo de la querella por prevaricación que los abogados
José Luis Mazón y Antonio Panea interpusieron contra él. Mazón y Panea relacionan en su querella por prevaricación y cohecho contra Garzón la percepción de 302.000 dólares entre 2005 y 2006 por parte del juez con la decisión de éste de no admitir a trámite posteriormente una querella formulada contra directivos del Santander, entre ellos su presidente, Emilio Botín, en el proceso penal por las llamadas "cesiones de crédito".
"Se sabe muy bien el papel de imputado"
Durante su declaración, Garzón ha dado "cumplida explicación" de sus honorarios, según su letrado, y ha detallado que siempre los percibió del Centro Juan Carlos I de la Universidad de Nueva York, "con absoluta independencia" de que existiera "un patrocinio del Banco Santander". "Todos los fondos fueron orientados por la propia Universidad de Nueva York sin que él percibiera cantidad alguna de esas aportaciones del Banco Santander, al cual no pidió ni solicitó ninguna cantidad", ha señalado Molina.
En relación con la carta que el magistrado dirigió al presidente del Santander, Emilio Botín, y que iniciaba con el encabezamiento "querido Emilio", Garzón ha defendido que esa expresión de gratitud "no quiere decir que percibiera cantidad alguna".
Por su parte, el abogado
querellante José Luis Mazón ha asegurado que Garzón "se sabe muy bien el papel del imputado" y que se ha dedicado a "mentir" sobre los documentos que obran en la causa y a "ocultar" los aspectos que no convenían a sus intereses. "Se va a llevar un chasco tremendo", ha vaticinado antes de destacar la necesidad de "investigar en profundidad" este asunto. Según su testimonio, los abogados que ejercen la acusación plantearon unas cuarenta preguntas a Garzón, mientras que el juez Marchena le dirigió entre cincuenta y sesenta.
En la
declaración también participó el fiscal Fidel Cadena, quien solicita el archivo de las actuaciones al entender que no son constitutivas de delito.
Segunda comparecencia en calidad de imputado
Las diligencias en este procedimiento se reanudarán el día 21 con la comparecencia de otros tres testigos solicitados por la acusación popular. Se trata de María del Mar Bernabé, funcionaria de la Administración de Justicia que acompañó a Garzón como asistente durante su permanencia en Nueva York; Laura Turégano, responsable del Centro Juan Carlos I de la Universidad, que organizó los cursos; y el ex director del centro universitario James D. Fernández.
Los querellantes quieren que declaren ante el instructor por dudar de la veracidad de un documento aportado por la defensa que certifica que el magistrado ni solicito ni recibió financiación de la entidad para organizar las jornadas en la Universidad de Nueva York.
Esta es la segunda vez que Garzón acude a declarar al alto tribunal en calidad de imputado en menos de un año, después de que lo hiciera el pasado mes de septiembre por su actuación en el
caso de las desapariciones en el franquismo, por el que será juzgado por el Supremo y está muy cerca de ser suspendido provisionalmente.