Las nuevas medidas rompen con el acuerdo de septiembre de 2009 que suponía una subida salarial del 0,3% para este año, revisable con el IPC
CCOO y UGT dejan abierta la puerta a una huelga general
Díaz Ferrán asegura que el "país no está en estos momentos para ningún tipo de huelga" sino todo lo contrario, por lo que ha pedido "sumar esfuerzos" para salir de la crisis
Los secretarios generales de UGT, Cándido Méndez (i), y de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, durante la reunión que han mantenido en La Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas
Decretazo en una semana
Los recortes del gasto público serán aprobados por el Consejo de Ministros el próximo 20 de mayo, previsiblemente a través de un decreto ley que reformará, entre otras, la ley de presupuestos.
El Gobierno ha decidido adelantar al jueves la reunión del gabinete para que pueda asistir la vicepresidenta económica, Elena Salgado, ya que el viernes participará en Corea en una reunión de ministros de Economía preparatoria de la cumbre del G-20.
Será también ese jueves cuando llegue a la mesa del Consejo el techo de gasto presupuestario para 2011, así como el cuadro macroeconómico en el que se basará. Ese cuadro cambiará porque Zapatero ya advirtió ayer en el Congreso de que, a causa de los recortes, el Ejecutivo tendrá que revisar "unas décimas a la baja" su previsión de crecimiento para el año que viene, que situaba en el 1,8%.
El Gobierno estudia todavía cómo articular los variados recortes en un decreto ley que entraría en vigor de manera inmediata y que podría implicar la reforma de varias leyes.
La agenda del presidente del Gobierno tenía anotadas para hoy dos citas consecuencia del anuncio que hizo ayer para
recortar el déficit. En la primera han sido recibidos los líderes de los sindicatos mayoritarios. Tras escuchar las explicaciones de José Luis Rodríguez Zapatero se han ratificado en su rechazo al plan. Zapatero no sólo se queda sin el apoyo de Comisiones Obreras y UGT sino que a partir de ahora va a tener que convivir con la amenaza de una huelga general. De momento, los funcionarios ya están llamados a un
paro para el 2 de junio. La segunda cita de Zapatero en La Moncloa ha sido con la patronal, que se ha mostrado mucho más comprensiva con estas medidas y ha señalado que el "país no está en estos momentos para ningún tipo de huelga".
Al término del primer encuentro, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, con rostro muy serio, han comparecido juntos. El secretario general de CCOO ha admitido que no descarta una huelga general ante la "absoluta disconformidad" con las medidas que serán aprobadas en el Consejo de Ministros el próximo jueves. Toxo ha asegurado que las centrales "estudian un proceso de movilización, como ya hay en el sector público, que puede derivar en una convocatoria de paro general". Esa convocatoria se iría concretando con las organizaciones sectoriales mientras los sindicatos estudian "la necesidad del tipo de acciones".
Tampoco ha descartado el llamamiento a un paro masivo Cándido Méndez, que ha señalado que las explicaciones recibidas "no sólo no nos han convencido sino que nos han ratificado en nuestro rechazo". A su juicio, el paquete anunciado se va a cobrar dos víctimas: el diálogo social del Gobierno con la función pública, porque se incumple un acuerdo firmado en septiembre, "cuando ya se conocía el impacto de la crisis". La otra víctima, en palabras de Méndez, es el consenso parlamentario del Pacto de Toledo, porque "se incorporan medidas que en España, desde 1995, habían sido sometidas al debate antes de aprobarse".
"Tres millones de cabreos"
Los líderes de Comisiones y UGT han coincidido en destacar que el recorte salarial va a dejar en el "desánimo, el cabreo y el abatimiento" a personas "que forman parte de los pilares fundamentales de la estructura de servicios de nuestro país", en referencia a los tres millones de funcionarios que verán recortado su sueldo. La congelación de las pensiones, han explicado, afectará a "entre cinco y siete millones de pensionistas, cuando todos sabemos que las pensiones en este país son muy modestas".
En un comunicado posterior, Zapatero ha mostrado su "respeto" por las posibles movilizaciones. Presidencia explica que el presidente "escuchó con atención" los argumentos discrepantes de los sindicalistas contra el nuevo ajuste fiscal y les "expresó su respeto hacia sus posiciones y las decisiones que adopten". Zapatero, según el comunicado, coincidió con Toxo y Méndez en la necesidad de impulsar y acelerar al máximo el diálogo social, para alcanzar pronto un acuerdo "que produzca efectos positivos en la economía española y, fundamentalmente, en la generación de empleo".
El Gobierno no ha dado más detalles de esta reunión, que ha durado más de dos horas y media. Zapatero recibía a los secretarios generales de las centrales mayoritarias a las 13.30 horas. Para entonces ya había descargado la lluvia de críticas al paquete de medidas. El plan se queda en lo anunciado ayer por el presidente aunque la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, no descarta que vaya a más con una
subida de impuestos a las rentas más altas.
Díaz Ferrán pide "sumar esfuerzos"
Mientras, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha asegurado que el "país no está en estos momentos para ningún tipo de huelga" sino todo lo contrario, por lo que ha pedido "sumar esfuerzos" y "hacer piña" para salir de la crisis. De esta forma ha respondido a la
convocatoria de paro total del sector público prevista para el 2 de junio.
Díaz Ferrán así lo ha estimado tras reunirse durante una hora y media en la Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para analizar el paquete de medidas de recorte del gasto público y que valoró "en su conjunto positivo". En el encuentro también ha participado el presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Jesús Bárcenas.
Asimismo, Díaz Ferrán ha anunciado que los empresarios han propuesto a Zapatero disminuir el gasto en ayuda oficial al desarrollo y limitarlo ya que las remesas que envían los inmigrantes a sus países "podría ser suficiente". Asimismo ha reiterado al presidente la urgencia de acometer una reforma laboral, como medida complementaria a las anunciadas, y ha considerado que si no se llega a un acuerdo a lo largo de este mes "evidentemente" el Gobierno debería acometer la reforma, bien por Decreto o en el Parlamento.
Los recortes en los gastos propuestos por Zapatero se van a aplicar con caracter inmediato y los primeros en sufrirlo serán los trabajadores de las
Cortes Generales. Tanto diputados como senadores, pasando por el resto de funcionarios, verán recortado su salario tan pronto como los presidentes de las dos Cámaras hayan abordado la manera de aplicarlos.