El Gobierno no confirma la autoría de Al-Qaida
La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, no ha confirmado que Al-Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) esté detrás del secuestro el sábado de dos cooperantes españoles en las proximidades del campamento de refugiados de Tinduf y ha señalado que los captores no han contactado aún con el Ejecutivo.
"Precisamente por trabajar con discreción no queremos especular sobre la autoría. No ha habido ningún grupo que lo reivindique ni tampoco ningún grupo que se haya puesto en contacto con el Gobierno", ha manifestado y ha añadido que vincular el secuestro con AQMI, como sí ha hecho el Frente Polisario, es hoy por hoy "una mera especulación y la prudencia nos obliga a no especular". "Al menos desde el Gobierno no lo vamos a hacer", ha enfatizado.
Jiménez ha asegurado que "el Gobierno trabaja intensamente" para liberar a Ainhoa Fernández de Rincón y Enric Gonyalons y también a Montserrat Serra y Blanca Thiebault, secuestradas hace diez días en el campamento de refugiados de Dadaab (Kenia), cerca de la frontera con Somalia.
Los autores del
secuestro de los dos cooperantes españoles y una italiana en los campos de refugiados de Tiunduf huyeron en dirección a la frontera con Mauritania antes de entrar en Mali, ha dicho Mohmaed Salek Uld Salek, ministro saharaui de Asuntos Exteriores.
Los españoles Ainhoa Fernández De Rincón y Enric Gonyalons y la italiana Rossella Urru fueron secuestrados en la noche del sábado pasado cuando se encontraban en las instalaciones en Rabuni donde se alojan los cooperantes extranjeros en los campamentos de Tiunduf. El jefe de la diplomacia saharaui ha explicado que los asaltantes llegaron a Rabuni en un todoterreno y que un segundo vehículo les esperaba cerca de la frontera con Mauritania.
"Se marcharon en dirección a la frontera con Mauritania para después dirigirse hacia el territorio de Mali. Nuestras fuerzas se han desplegado en estas zonas", ha dicho. Sin mencionar a que grupo podrían pertenecer los secuestradores, el jefe de la diplomacia saharaui ha asegurado que se trababa de "terroristas".
"Estamos esperando noticias. Nuestras fuerzas armadas trabajan sin descanso en la búsqueda de los terroristas que llevaron a cabo el secuestro", ha declarado Uld Salek antes de añadir que aunque por el momento no hay novedades, las autoridades saharauis tienen la esperanza de lograr liberar a los rehenes. Según Salek, quienes han planificado y ejecutado "este acto criminal", el primer secuestro en los campamentos de refugiados, tenían "un doble objetivo".
"El primero, es evidente, pedir un rescate. El segundo es más político, se quiere hacer creer que hay inseguridad en los campamentos de Tinduf para dar miedo a los donantes y a los que se ocupan de la ayuda humanitaria", ha dicho.
Condena internacional
En una carta dirigida al secretario general de la ONU, Ban ki-Mooon, el presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz, ha pedido "una condena internacional de este ataque terrorista". Abdelaziz considera, en la misiva, que el secuestro de "tres amigos del pueblo saharaui" pretende "aterrorizar" a los refugiados y a los activistas humanitarios "con el fin de privar al pueblo del apoyo internacional".
"Antes estos graves sucesos, pedimos a la comunidad internacional que condene este cobarde ataque y que sea solidaria con el pueblo saharaui y el Frente Polisario para poder hacer frente a este tipo de actos terroristas", escribe Abdelaziz en la carta. Añade que las autoridades saharauis mantienen contacto con los gobiernos de los países vecinos para unir todos los esfuerzos posibles en el objetivo de atrapar a los secuestradores y liberar a los rehenes.