El ministro del Interior había reconocido algunos errores en una entrevista a Catalunya Radio
La delegada del Gobierno dice que es momento "de rebajar tensión" y "no de dimisiones"
La Policía tacha de «cobarde» al ministro
El Sindicato Unificado de la Policía (SUP) ha cargado hoy contra el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al que ha llamado "cobarde" por sus declaraciones en las que ha admitido "algún exceso por parte de algún policía" en Valencia. A juicio del sindicato, si cree que esto se ha producido, lo que tiene que hacer es cesar a la Delegada del Gobierno.
"Las declaraciones de hoy del ministro del Interior diciendo que la actuación policial tal vez ha sido excesiva es un acto de cobardía política y personal, porque si ha sido excesiva debe empezar por cesar a la máxima responsable política, la Delegada del Gobierno, y después por fijar protocolos de actuación adecuados a esas situaciones, que no existen", ha denunciado el SUP en un comunicado.
Este sindicato aboga además por iniciar "una investigación sobre todos los hechos ocurridos, disponer que se graben todas las actuaciones, e impartir instrucciones a los delegados del Gobierno, jefes superiores y responsables de las UIPs de cómo hay que actuar en los conflictos que sin duda se van a repetir en el futuro inmediato". "Descargar toda la responsabilidad en que la actuación de la Policía ha sido excesiva es políticamente cobarde y moralmente miserable", ha zanjado.
A pesar de ello, el SUP se muestra crítico con la actuación de la Policía en Valencia, pero distingue entre ayer y el resto de los días. A su juicio, fue este lunes cuando los agentes pasaron "de tener toda la razón, a empezar a perderla".
En ese sentido, culpa de dar la orden de cargar a la Delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, y al Jefe Superior de Policía de Valencia, Antonio Moreno. "Cometieron un grave error, no se puede hacer", añade el SUP, que se centra el responsable policial al que acusa de "arrojar más gasolina al fuego".
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado esta tarde que cuando por la mañana habló de "excesos" en relación con los incidentes de Valencia entre la policía y los manifestantes se refería "de manera muy especial a los que cometen los radicales y violentos que aprovechan determinadas circunstancias para hacer cosas que no deben". "Ya he dicho que nosotros estamos para controlar los excesos y no para excedernos en el control. Ya lo he dicho y está dicho para personas inteligentes, pero que quede claro que cuando hablo de los excesos, estoy hablando de manera muy especial de aquellos radicales y violentos que aprovechan determinadas circunstancias que no deben hacer en ningún momento", ha aclarado en declaraciones a los periodistas en el Congreso de los Diputados.
A primera hora de este martes en declaraciones a Cataluña Radio, el ministro aseguró que junto a los estudiantes que protestaron el lunes en Valencia había infiltrados "radicales y violentos" que son los que, a su juicio, crean los problemas, y ha admitido que eso ha provocado "algún exceso y alguna actuación desafortunada por parte de algún policía".
"Cuando digo controlar el exceso lo digo por el exceso de quienes se puedan manifestar de manera violenta e incluso agresiva, y también de quienes puedan, desde las filas de la policía, tener una actuación que a lo mejor ha sido excesiva: lo estudiaremos", decía en esta entrevista matinal recogida por Europa Press.
"Procuremos que las aguas vuelvan a su cauce. Moderación y prudencia es lo que le conviene a todos y yo como ministro quiero transmitir un mensaje de prudencia y que la moderación vuelva lo antes posible", ha dicho el ministro por la tarde en el Congreso, donde ha abogado por defender "siempre las leyes y que todos los ciudadanos puedan disfrutar de los derechos constitucionales, de los que tienen derecho manifestarse y los que tienen derecho también a que sus derechos sean garantizados por las fuerzas de seguridad".
El responsable de Interior ha declinado hacer más declaraciones al respecto y se ha remitido a la comparecencia ante la Comisión de Interior donde, según ha dicho, dará los detalles oportunos cuando disponga de toda información de lo sucedido.
"Rebajar tensión"
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Paula Sánchez de León, ha transmitido este martes al presidente de la Federación Valenciana de Estudiantes, Albert Ordóñez, que no piensa dimitir, y le ha indicado que no eliminarán los cargos imputados a las personas detenidas en las protestas estudiantiles. Sánchez de León se ha pronunciado en estos términos en la reunión que ha mantenido con Ordóñez, que se ha prolongado durante una hora, y en ella, este último le ha entregado a la primera un decálogo de actuación para que la Policía no haga cargas. Durante el encuentro, Ordóñez ha pedido su dimisión y la del jefe superior de Policía de Valencia, Antonio Moreno, algo que lo que la delegada se ha opuesto. En concreto, le ha comentado -siempre según su versión porque Sánchez de León no ha atendido a los medios- que no iba a dimitir porque "eso son cosas técnicas de la Policía Nacional".
En este sentido, le ha señalado que no iba a depurar responsabilidades políticas, y no les ha pedido perdón. Aunque sí ha dicho -tal y como ha relatado- que está "triste" por lo que ha pasado, al igual que el que "dijo que los estudiantes eran los enemigos".
Ordóñez ha afirmado que la delegada les ha transmitido que espera que no haya más cargas policiales, y les ha dicho que están en su derecho a manifestarse, pero les ha recordado que para ejercerlo tienen que hacer las comunicaciones oportunas. De esta forma, les ha aseverado que no habría cargas. Por este motivo, el presidente de la federación ha avanzado que comunicarán a Delegación las manifestaciones que organicen. Por otro lado, ha lamentado que la delegada le ha comunicado que no los detenidos en las protestas no van a liberarse de su carga judicial. "Están en libertad con cargos y van a continuar así. En este país la justicia no existe", ha lamentado. Por último, y ante el resultado de esta reunión, ha afirmado que mañana volverán a llenar las calles de Valencia y acabarán la marcha en Delegación a grito de "delegada dimisión". El día 28 también habrá una jornada de movilizaciones y el día 29 una huelga de enseñanza, ha avanzado.