El Comercio

Cubiertas por el islam

Cubiertas por el islam
  • El uso del velo, bien por respeto a Alá o por sumisión al hombre, es objeto de polémica y discusión en el mundo occidental, donde aún constituye un elemento desconocido

El hiyab, código islámico de vestimenta femenina, genera en el mundo occidental polémica y controversia; no obstante, sus raíces culturales, religiosas y sociales, así como los diferentes tipos de prendas y su significado, constituyen todavía toda una incógnita para una gran mayoría.

Los orígenes del velo musulmán se remontan a épocas preislámicas, en la tradición de las culturas cristiana y judía. En la Península Arábiga anterior a Mahoma ya era habitual el uso de este tipo de prenda, que las tribus nómadas beduinas empleaban a modo de protección frente a los rigores climáticos del desierto. A su vez, el velo era símbolo de respetabilidad y distinción entre las mujeres libres y esclavas, aspecto que continuó siendo habitual en los tiempos de Mahoma. Posteriormente su uso se extendió a la totalidad de las mujeres, como símbolo de sumisión y respeto a Alá. No obstante, las costumbres culturales de una sociedad patriarcal transformarían el velo en sinónimo de reclusión de la mujer a la esfera privada.

Resulta preciso diferenciar entre la exigencia del velo islámico por razones de marcado carácter político-ideológico y su uso por convicciones personales. La imposición de esta vestimenta en el ámbito público puede implicar un intento de convertirlo en herramienta propagandística mientras que la elección personal de su uso permite exteriorizar un sentimiento de identidad religiosa y pertenencia a una comunidad cultural.

El velo islámico presenta múltiples aspectos en función de su rigurosidad con el código de vestimenta islámico. La shayla es un pañuelo rectangular que rodea la cabeza y cae sobre los hombros. Este tipo de velo cuenta con un respaldo mayoritario en Líbano, el país tradicionalmente más aperturista de Oriente Próximo. Mientras, el hiyab o al-amira, gorro o vincha ajustada acompañada de una bufanda entallada que esconde el cuello, es el modelo de velo generalmente más aceptado en el mundo islámico.

Por su parte, el chador consiste en una tela negra semicircular, abierta por delante, que cubre el cuerpo dejando sólo el rostro libre. Se acompaña de un velo y una abaya y forma parte del Código de Vestimenta Iraní, impuesto durante la Revolución Islámica del 79. Este tipo de velo es habitual entre las mujeres chiíes y su uso está extendido en Irán e Irak principalmente.

El niqab, término que en árabe significa mascara, es un velo de una o dos piezas que sólo deja visibles los ojos de la mujer. Se acompaña generalmente con guantes y es tradicional de las tribus wahabíes saudíes, lo que convierte su uso en obligatorio en Arabia Saudí, la cuna del islam. Por último, el burqa, la vestimenta femenina islámica más restrictiva, es una indumentaria de color azul o gris, tradicional de las tribus pastún, afincadas en distintas zonas de Pakistán y Afganistán, donde el uso de esta prenda era obligatoria entre 1996 y 2001, época durante la cual el régimen talibán controlaba el país.