El Comercio
Daniel Mariño estudia y trabaja en Londres.
Daniel Mariño estudia y trabaja en Londres.

«Nunca hay que cerrarse puertas»

  • Asturianos en la diáspora

  • Daniel Mariño descubrió el teatro social en Inglaterra

  • Licenciado en Arte Dramático, realiza un máster de teatro social, gira por Inglaterra con una función en castellano y trabaja como acomodador en la Royal Opera House

Hay vida más allá del teatro, el cine y la televisión. Ser actor no es solo actuar. Hay más opciones. Daniel Mariño (Oviedo, 1989) se formó en la especialidad de Interpretación en la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) de Gijón y decidió emigrar. Londres, que ya había sido su destino en 2008, fue el lugar elegido. Empezó, como casi todos, fregando platos, y poco a poco ha hecho de la capital británica su lugar en el mundo: para actuar y para trabajar en otros muchos ámbitos de la escena.

Todo empezó con un voluntariado europeo en el Orpheus Center, una especie de escuela de artes escénicas que trabaja con adultos con discapacidades. Allá se fue, vivió un año en mitad de un bosque, en un pueblo llamado Godstone, le encantó la experiencia y buscó la manera de continuar por esa senda, no tan conocida en España, como es la del teatro social. «La carrera estaba más enfocada al trabajo de actor sobre un escenario, aquí descubrí que había otras cosas que podía hacer», revela. Buscó un máster y desde el pasado año estudia en la Royal Central School of Speech and Drama. «Es una de las mejores universidades que hay de teatro», dice. Mandó la solicitud para hacer un máster que en traducción literal sería algo así como «teatro aplicado» y en esas anda. Dos años a tiempo parcial, porque la fortuna hizo que le ofrecieran un trabajo en la propia universidad. Se puso en marcha un curso innovador para que adultos con problemas de aprendizaje pudieran formarse como actores, se ofertó una plaza de tutor asistente y fue para él. «Fue una experiencia increíble poder estar estudiandoy trabajando como profesor al mismo tiempo».

Ni se puede quejar ni se le ocurre quejarse. Porque hay más. Trabaja como acomodador en el Royal Opera House y está feliz. Es otra experiencia fantástica. Tiene la oportunidad de ver espectáculos fascinantes y además la perspectiva del oficio es otra. «Aquí no solo es increíble la oferta teatral, sino que a mí me llama la atención cómo desde la Universidad creas contactos y empiezan a ofertarte cosas con las compañías. La mentalidad es otra: todos los que trabajamos como acomodadores somos artistas, actores, bailarines, cantantes, y posiblemente en España no se vería bien, pero aquí no es un fracaso, la gente es realista y sabe que vivir solo de actuar es muy duro y que hay que compaginarlo con otros trabajos».

Londres le ha cambiado la manera de mirar a su oficio: «No hay que cerrarse puertas», dice. Tanto es así que en su día a día hay un par de actividades más. También actúa. Y educa. Dos en uno. «Trabajo en una compañía que se llama Little World Theather, que se dedica a hacer obras de teatro y moverlas por los colegios», relata. Otro ejemplo de la distinta forma de tratar el teatro en Gran Bretaña. Se usa con un herramienta formativa más. De hecho, Daniel gira haciendo una obra en castellano titulada 'Master Chef'. Para terminar, también ha encontrado un pequeño hueco en el mundo del doblaje y ha comenzado a grabar con unos estudios anuncios de radio, audioguías, audiolibros.

No se aburre en Londres Daniel Mariño por mucho que añore los clásicos: familia, comida y sidrina. Porque, además, en la calle, cada vez se siente más como en casa: «La verdad es que vas por la calle y es como si estuvieras caminando por Madrid, aquí hay cada vez hay más españoles». Lamenta la emigración obligada por las circunstancias de la crisis, pero se felicita de su buena suerte y de su experiencia. De momento, en su agenda no está previsto volver a Asturias.