El Comercio

Hacerse 'selfies' aumenta el riesgo de contagio de piojos

Dos turistas japoneses se hacen un 'selfie'.
Dos turistas japoneses se hacen un 'selfie'. / Afp
  • Dos empresarias especialistas en el tratamiento para erradicar a este insecto han concluido que el hecho de juntar las cabezas para hacerse 'autofotos' propicia que estos indeseados habitantes corran de cabellera en cabellera sin pudor

Una foto entre amigos pueden entrañar más peligro del que cualquiera podría imaginar. Al menos así se desprende de las observaciones realizadas por Isabel Ajuria y Silvia Antelo, dos emprendedoras vascas que hace algo más de un año decidieron emprender y montaron un negocio para limpiar de piojos las cabezas de los bilbaínos. Según informa ElCorreo.com, en dicho establecimiento han concluido que el hecho de que para hacerse una 'autofoto' los usuarios tiendan a juntar sus caras ha propiciado una circunstancia perfecta para que estos indeseados insectos pasen de cabeza en cabeza sin ningún pudor.

«Vemos que cada vez hay más adolescentes con piojos y pensamos que los 'selfies' pueden ser una de las causas», explica Isabel Ajuria, una de las fundadoras de Pelito Sano, que añade que ahora los niños tienen más contacto físico entre ellos debido a que pasan más tiempo compartiendo contenidos en sus móviles o tabletas.

Silvia Antelo, también cofundadora, aclara que el contagio de piojos se produce «por contacto cabeza con cabeza», que estos parásitos ni saltan ni vuelan, sino que se mueven muy rápidamente. Además, desmonta otro falso mito: que estos insectos se instalen en una cabellera no tiene nada que ver con la falta de higiene, pues «no entienden de pelo sucio ni limpio, ni de razas, ni de edades».

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Las dos empresarias aseguran que la mejor forma de erradicarlos es «echar tiempo y maña», es decir, ir mechón a mechón retirando los piojos y las liendres (sus huevos). Como truco para evitarlos señalan que lo principal es la prevención, por ejemplo, con simples gestos como ir al colegio con el pelo lo más recogido posible y revisar una vez a la semana la cabeza de los más pequeños.