El Comercio

El Papa cesa al obispo de Mallorca por sus supuestas relaciones con una mujer casada

Javier Salinas se dirige a los fotógrafos que le rodean.
Javier Salinas se dirige a los fotógrafos que le rodean. / EFE
  • Degrada a Javier Salinas al puesto de tercer auxiliar del arzobispo de Valencia meses después de protagonizar un gran escándalo en su diócesis

Se habían incluso intercambiado los anillos. La relación sentimental que supuestamente mantenía el hasta ahora obispo de Mallorca, Javier Salinas, con la que fue durante unos meses la secretaria adjunta para Asuntos Institucionales de la diócesis, Sonia Valenzuela, le ha acabado costando el puesto a Salinas al designarle ayer el Papa Francisco como nuevo obispo auxiliar de Valencia. El prelado deja así de comandar un territorio eclesial para ser el tercer asistente del cardenal Antonio Cañizares en la archidiócesis de Valencia, donde hay ya otros dos auxiliares. La decisión del Pontífice es una degradación en toda regla, aunque el Vaticano trató de endulzar la píldora al hablar de «traslado» en el comunicado oficial. Salinas, por su parte, dijo que se trataba de una «renuncia» aceptada por Roma, según explicó en la carta de despedida que dejó a los que hasta ahora han sido sus feligreses, en la que reconoció que su marcha era «lo mejor para la diócesis».

El escándalo estalló en Palma de Mallorca a finales del año pasado cuando el marido de Valenzuela, Mariano de España, encargó a un detective privado que investigara sobre la supuesta relación íntima que mantenían su esposa y el obispo, al que acusó de haber roto su matrimonio católico. La documentación recabada acabó en Roma, adonde las autoridades vaticanas llamaron a Salinas para que diera explicaciones. El obispo volvió a Palma satisfecho, confiado en que había pasado lo peor y asegurando a su entorno que contaba con el respaldo del Papa. No obstante, al final Francisco ha decidido quitarlo de en medio, pues la situación se había hecho insostenible en la Iglesia mallorquina. En su misiva de adiós, el propio Salinas pidió perdón por «si algún defecto ha ofendido a alguien» o le había dado «motivos de preocupación». También aseguró que había decidido renunciar tras meditarlo «libremente» y recibir «el consejo de personas de criterio humano y eclesial».

«El mejor preparado»

Jorge Mario Bergoglio ha mirado a Cataluña para poner orden en Mallorca, al elegir al obispo auxiliar de Barcelona, Sebastià Taltavull, como administrador apostólico de la isla. Taltavull es un prelado cercano a sus feligreses y apreciado en la Ciudad Condal, donde se le considera muy en la línea de los obispos que desea Francisco: con «olor a oveja», pegados a la realidad, de mente abierta y atentos a las periferias geográficas y existenciales. De hecho, Taltavull sonó como posible relevo del cardenal Lluís Martínez Sistach al frente de la archidiócesis barcelonesa, aunque el cargo fue finalmente para Juan José Omella, otro hombre cercano a Bergoglio.

El futuro de Mallorca pasará por las manos de Taltavull y de Omella: el primero se encargará de un informe sobre la situación en que ha quedado este territorio, mientras que en la designación del sucesor de Salinas tendrá peso el segundo, ya que forma parte de la Congregación vaticana para los Obispos. No es descabellado pensar que Taltavull acabe siendo el pastor de Mallorca.