El Comercio

Los secretos de la entrepierna

Modelos en ropa interior.
Modelos en ropa interior.
  • La mayoría de las españolas usa ropa interior deteriorada por no lavarla correctamente. Un estudio afirma que el sol es el enemigo mortal de las prendas íntimas y recomienda la colada tradicional

Si hay un territorio íntimo, pero íntimo de verdad, es el que tiene que ver con la ropa interior. Bragas, sujetadores, gayumbos, slips, tangas, calzoncillos, boxers... conforman una geografía personal y oculta donde se desarrollan soterradas batallas en las que participan desde la higiene hasta el buen gusto.

En este mapa privado, el estado de unos calzoncillos o de un sostén, el estampado, la forma y hasta la decisión entre usar tanga o braga, vendrían a decir más sobre una persona que su ideología o su declaración de renta. En el interior está la verdad. Las apariencias engañan.

Pues bien, según los datos recabados por un sistema de lavandería a domicilio que atiende a un millar de clientes por semana, «más del 75% de los españoles no lava correctamente su ropa interior». Terrible. Aunque, ojo, mal lavada no quiere decir que esté sucia. Pero sí deteriorada, desteñida o dada de sí. «Si se nos juzgase por nuestra ropa interior con la misma severidad con que juzgamos la exterior, la mayoría suspendería», sostiene el informe.

El estudio (no lo redacta Oxford, pero tampoco es como para cogerlo con pinzas) asegura que lo mejor para la ropa interior es el lavado tradicional, a mano. Y que su peor enemigo es el sol, astro que elimina los colores de nuestras prendas más íntimas con la voracidad de un dragón hambriento.

El sujetador, precisan, es la pieza que más sufre en la lavadora «por un gran error cometido por la mayoría de las mujeres». ¿Cuál? Pues no abrocharlos. «Al no cerrar los corchetes, los sujetadores se enganchan con las demás prendas de la colada provocando su deterioro». En general, señalan, sería conveniente introducir la ropa interior en bolsas de rejilla para evitar enganchones.

El informe de Mr. Jeff identifica a la secadora doméstica como la enemiga mortal de nuestros ‘picardías’: reduce el color de las prendas y sus revoluciones quiebran fibras y tejidos. Por si fuera poco, desgasta la banda elástica y los aros de los sujetadores. Así que, para secar, mejor el aire libre, pero a la sombra.

Llevar una prenda cedida ahí abajo, aseguran, «podría perjudicar directamente a nuestra vida sexual» (aunque los aborígenes de Papúa Nueva Guinea y demás ciudadanos que andan a pelo tendrían algo que decir en este terreno). «Cuidar la ropa interior es importante, no sólo por el aspecto, sino también por motivos económicos:no son prendas baratas. Y por salud: no usar el detergente o suavizante adecuado puede provocar irritaciones en la piel. Hay que evitar suavizantes perfumados en exceso y no utilizar lejía o blanqueantes», asegura Eloi Gómez, responsable de la lavandería. Luego, claro, usted puede hacer lo que le salga... de la entrepierna.