El Comercio

«¿Puede encontrar a Omran y traerlo a nuestra casa?»

  • Un niño de seis años dirige una carta al presidente de Estados Unidos en la que se ofrece para dar un hogar al pequeño sirio que fue víctima de un bombardeo

Alex, un niño estadounidense de seis años, ha dado un lección de humanidad al mundo a través de una carta dirigida a Barack Obama. En ella ofrece su casa y sus juguetes para dar un hogar al pequeño Omran Daqneesh, el niño sirio víctima de un bombardeo cuya imagen, cubierto de polvo y sangre, dio la vuelta al mundo y se convirtió en símbolo de la crudeza de la guerra.

Impactado por la escena, el pequeño Alex dirigió a Obama una emotiva misiva:

"Querido presidente Obama,

¿Recuerda al niño al que recogió una ambulancia en Siria? ¿Puede, por favor, encontrarlo y traerlo a nuestra casa? Aparquen en la calle y estaremos todos esperando con banderas, flores y globos. Le daremos una familia y él será nuestro hermano. Catherine, mi hermana pequeña, cazará mariposas y luciérnagas para él.

«Querido Obama. ¿Puede encontrar a Omran y traerlo a nuestra casa?»

En mi escuela, tengo un amigo que es de Siria, Omar. Le presentaré a Omar y podremos jugar todos juntos. Le invitaremos a fiestas de cumpleaños y él nos enseñará otro idioma. Nosotros podemos enseñarle inglés, como hicimos con mi amigo japonés Aoto.

Por favor, dígale que Alex será su hermano, que es un chico muy amable, como él. Como no traerá juguetes, porque no tiene ninguno, Catherine compartirá con él su peluche azul, yo le prestaré mi bicicleta y le enseñaré a usarla. Le enseñaré a sumar y restar y él podrá usar el pingüino verde de Catherine, que no deja que nadie toque.

Muchas gracias, estoy deseando que lleguen".

La carta impactó al presidente de EE UU, que la citó durante su intervención en la reunión que la ONU acaba de celebrar en Nueva York para abordar la crisis de los refugiados: “Todos debemos ser Alex”, dijo Obama, que recalcó que son “palabras de un niño de seis años que no ha aprendido a ser cínico o sospechoso y temeroso de otras personas por ser de dónde vienen, cómo se ven, o cómo rezan". Y cerró la referencia con un claro mensaje:"Imaginen cómo sería el mundo si lo hiciéramos. Imaginen el sufrimiento que podríamos evitar y las vidas que podríamos salvar".