El Comercio

Se hace pasar por monja, logra dar clase en un colegio de León y estafa 14.000 euros a los padres

  • La joven llegó a impartir catequesis a los alumnos del centro Peñacorada de León, simuló sufrir «un cáncer insuperable» y los padres hicieron importantes donativos para ayudarla en el tratamiento

Fue una estafa en toda regla y, por el momento, el dinero no ha regresado a sus propietarios. Una joven, de unos 25 años y ya identificada por la Policía, logró hacerse con «no menos de 14.000 euros» haciéndose pasar por una falsa monja.

En realidad la estafa fue consecuencia de todo un «montaje» familiar en el que cada una de las tres mujeres que lo conformaban «cumplía su papel», según ha relatado uno de los afectados a Leonoticias.com.

La falsa monja, en realidad, se presentó en el Colegio Peñacorada, en León, como hermana de una alumna de 8 años. Vestida con el hábito religioso en el que sobresalía un llamativo crucifijo, comenzó a integrarse tanto en la vida de los padres de los alumnos como en el propio centro.

Así logró pasar de ser la hermana de una de las alumnas a una persona de confianza y, por extensión de esa confianza, llegó a entrar en las aulas y convertirse en la responsable de catequesis a los alumnos menores.

Falsa enfermedad

Todo 'normal' dentro de la anormalidad hasta que la monja comenzó a exteriorizar tanto al centro como a los padres de los alumnos que le había sido detectado un cáncer de enorme virulencia, algo ratificado por su propia madre, quien habitualmente acudía a las instalaciones educativas.

«Es una enfermedad insuperable», llegó a asegurar la 'monja' a los padres, que no dudaron en iniciar colectas para conseguir fondos que permitieran a la joven acceder a un tratamiento que se presumía «muy caro».

En total, y según uno de los afectados, «logró hacerse con 14.000 euros. Hubo familias que llegaron a dar 20, 200 y hasta 1.000 euros para ayudar en el tratamiento que ella decía que tenía que someterse».

Todo mentira

La sorpresa de los padres llegó cuando, con el paso del tiempo, percibieron que todo en realidad era un montaje.

El centro, igualmente afectado por la estafa, declinó denunciar el caso e incluso se mostró partidario de seguir dando formación docente a la hermana menor de la falsa monja, algo a lo que el resto de los padres se negaron en rotundo.