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Ciencia pasional

Pierre Joliot y Hélène Langevin-Joliot.
Pierre Joliot y Hélène Langevin-Joliot. / R.C.
  • Pierre Joliot y Hélène Langevin-Joliot, investigadores y nietos de Marie Curie, inauguran en Madrid una exposición dedicada a la primera mujer en conseguir dos Nobel

A Pierre Joliot y Hélène Langevin-Joliot todavía les chispean los ojos cuando ven las viejas fotografías. Instantáneas que superan el siglo de vida y donde se ven a una mujer enérgica y decidida. Reconocen algunas, cuchichean detalles de otras y se sorprenden de las portadas e imágenes de Marie Curie cuando visitó España. No pueden esconder el orgullo que sienten por la científica franco-polaca, la única mujer en conseguir dos Nobel (Físicas en 1903 y Químicas en 1911). Toda una pionera y abuela de estos dos investigadores en la reserva: Pierre tiene 84 años y Hélène, 89 años.

Nietos de un pareja, Marie y Pierre Curie, que colecciona tres premios Nobel e hijos de otra pareja premiada por la Academia sueca: Jean Frédéric e Iréne Joliot-Curie. Fueron galardonados en 1935 por sus investigaciones en la síntesis de nuevos elementos radiactivos. Así que era fácil que los pequeños de la casa se fijasen en qué hacían sus padres, aunque siempre en libertad. "Nunca nos hemos sentido obligados a ser científicos. Siempre nos dejaron elegir. Incluso nuestro padre decía que la ciencia no era la única posibilidad, que había más posibilidades. Pero si queríamos dedicarnos a la ciencia, debíamos hacerlo por placer nunca por sentirse presionados", explica Pierre tras visitar junto a su hermana la exposición que el hospital universitario 12 de Octubre ha dedicado a su abuela y, de paso, a toda la familia Curie. Cuatro generaciones de investigaciones, ya que los bisnietos también se dedican a la búsqueda en los laboratorios.

Su hermana, física nuclear del CNRS, asiente. "Nunca hicieron ninguna diferencia entre nosotros, siendo chico y chica. Solo nos preguntaron si estábamos interesados", apunta. "Sí sucedió es que el ambiente de casa era un ambiente de ciencia. Y yo, siempre quise serlo", argumenta Hélène, que todavía aprecia un déficit de mujeres en el mundo de la ciencia. "Todavía queda mucho por hacer. No se puede decir que estemos en la peor situación en Francia o en España, pero no es la situación que se vive en Alemania o Inglaterra. Hay mucho camino para llegar a la igualdad a la mujer", comenta. En esta ocasión, asiente su hermano, bioquímico y profesor de varias generaciones de investigadores francesas.

Ambos coinciden en no saber con qué aspecto quedarse de su abuela. "Es muy difícil elegir un aspecto de la vida de Marie Curie. Ella es el resultado de sus dos países y de su propia lucha por llevar un ideal", incide su nieta. "Me emociono en cada homenaje que se realiza a Marie, pero no solo a ella sino a la excepcional pareja que formó con Pierre y la pareja excepcional que también fueron mis padres. Ambos son importantes y la imagen de Marie es muy importante pero también la de sus parejas para que pudieran hacer el trabajo en común", añade su hermano. Ambos recibirán este jueves un homenaje en la Embajada francesa en Madrid.