El Comercio

Así es Wollongong, el gemelo australiano de Gijón

Así es Wollongong, el gemelo australiano de Gijón
  • Aunque separadas por unos 18.000 kilómetros, la villa de Jovellanos y la localidad del país austral guardan un curioso parecido, al menos, a vista de pájaro

Ronda los 280.000 habitantes y su economía está basada en la minería y el turismo. Aunque la música les suene: no, no se trata de Gijón. Se llama Wollongong y es una ciudad situada al sur de Sidney, en Australia. Situada a unos 18.000 kilómetros de Asturias, el parecido va más allá de los datos. Desde el aire y de un vistazo, hasta el más gijonés podría confundirse. Ambas localidades comparten una inconfundible silueta.

Sobre el terreno las cosas cambian. «Recuerdo un poco de Gijon y la verdad que no le encuentro ningun parecido a Wollongong». De padre cangués y madre parraguesa, Flor Maria Blanco lleva toda la vida en Australia. Allí se instalaron en el año 1962. «Mi padre, como la mayoria de hombres, comenzó a trabajar en la fábrica de Australian Iron & Steel, el equivalente a la Ensidesa de Asturias».

Aunque la factoría sigue siendo el pilar fundamental de la economía de la ciudad, la modernización del proceso de fabricación ha reducido su tamaño. «En el ano 1990 ya eran menos de 30.000 trabajadores y hace unos años, en 2009, ya no pasaban de 5.000».

Asegura que la vida al otro lado del charco es muy tranquila y que los australianos son «gente reservada y tranquila». Su vida comienza a las seis de la mañana y la cena se sirve a eso de la seis de la tarde. «No son gente de salir. Solo lo hacen en ocasiones especiales. Aquí la vida es de casa al trabajo y del trabajo a casa».