El Comercio

Una vida en busca de sus hijos

Adela Álvarez sostiene la documentación con la que busca a su hijo.
Adela Álvarez sostiene la documentación con la que busca a su hijo. / MARIO ROJAS
  • La documentación le lleva a pensar que su hijo varón reside ahora en Oviedo

  • A Adela Álvarez le quitaron a sus bebés cuando nacieron, ahora se ha reencontrado con la pequeña y busca pistas sobre el primero

Adela Álvarez lleva buscando a sus dos hijos cuarenta años. Se quedó embarazada en 1974, tras una violación, y el día de la lotería de Navidad dio a luz a su hijo en Madrid. A lo largo de esa jornada, recuerda, se «lo llevaron para bañarlo y aún estoy esperando a que me lo devuelvan». Sin embargo, tres años después se volvió a quedar en estado de buena esperanza y la historia se volvió a repetir. La niña nació en Oviedo y solo pudo disfrutar de ella dos días.

Las razones que dan los médicos que la atendieron es que «estaba mal de la cabeza», pero ella argumenta que si «tuviese alguna enfermedad estaría tomando ahora alguna pastilla y no lo hago». Además, durante su vida laboral ha trabajado en diferentes casas, donde se tenía que hacer cargo de los hijos de la familia. «Estoy capacitada para cuidar los críos de los demás pero no los míos», protesta. Es más, en uno de estos hogares le hicieron una carta de recomendación donde la madre de los pequeños explica que el trabajo desempañado por Álvarez ha sido de diez.

A pesar de ello, ninguna institución le hizo caso, hasta que en 2011 conoció al abogado Eladio Rico. Fue entonces cuando este empujó su historia hacia el Penal, gracias a la ayuda del fiscal superior, Gerardo Herrero, asegura. Pero dos años después falleció y su sustituta «me archivó el caso». Lo que en un principio puede parecer una derrota, para Adela Álvarez no lo fue. Tras este dictamen, acudió a los juzgados y pidió toda la documentación del caso.

Cuando la tuvo toda, contactó con una de las asociaciones que hay de niños robados y gracias a las redes sociales y los contactos del colectivo, dieron con su hija. Ella accedió a verla y el pasado verano tuvieron un reencuentro. Desde entonces, se han visto en tres ocasiones donde se han puesto al día de sus vidas y se han intercambiado fotos. Ahora, Adela Álvarez tiene un álbum lleno de fotos con momentos destacados, como la comunión de su nieta o sus vacaciones de verano.

A pesar de esta alegría, ella sigue luchando por encontrar a su hijo. En su poder tiene un informe donde se explica que el niño murió «el 6 de enero», pero en otros dicen que se ha dado «en adopción y con mi firma». «Yo aparezco como que los he dado, pero no los di», sentencia. Debido a ello, cree que él está vivo y que su lugar de residencia es Oviedo, pero no lo sabe a ciencia cierta y ahora lucha por dar con él y poder verlo.

Pero en este proceso, Álvarez no solo está conociendo datos sobre sus hijos, sino que también sus orígenes. Ella fue abandonada cuando tenía dos meses en la Gota de Leche, ya que sus padres se separaron y pensaba que había nacido en Oviedo. Sin embargo, cuando fue a ver al párroco vio que su madre había dado a luz en Gijón y después la llevaron para la capital del Principado. Ahora busca aquí la huella de un hijo que perdió mientras cantaban números los niños de San Ildefonso.