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Estos son los 5 errores que cometes cada vez que pones la lavadora

Los 5 errores que cometes cada vez que pones la lavadora
  • Conviértete en un experto descubriendo los errores a evitar cuando pongas la colada

Tiene casi 200 años más de antigüedad que el frigorífico, y solo ciento y poco menos que el lápiz. Pero si la lavadora no hubiese sido patentada en Inglaterra en 1691, tendríamos que inventarla. Y aunque lleve con nosotros varias vidas y la usemos a diario, no quiere decir que la tengamos dominada. Más bien al contrario, aún cometemos muchos errores, debido sobre todo a concepciones erróneas.

Existen pocos factores que pueden marcar la diferencia entre un buen lavado -desde el punto de vista práctico (ropa más limpia y perfumada), hasta el ecológico (un menor impacto en el medio ambiente). Pero pecamos por exceso o defecto en casi todos ellos, y eso nos acaba costando más dinero, más agua y una ropa menos duradera, además del riesgo de acortar la vida útil de nuestro electrodoméstico.

Si quieres lavar tu ropa a la perfección y cambiar todo esto a mejor, toma buena nota de los errores más habituales al poner tu lavadora, tal y como indican desde el portal de Reparalia:

1. Usas demasiado detergente y/o demasiado suavizante

Más jabón no es sinónimo de más limpieza. Y así lo han demostrado estudios del Wall Street Journal: cuando viertes demasiado jabón, se genera una capa espumosa demasiado gruesa, que hace que restos de suciedad como pelos y pelusas, o arenilla, se queden flotando por encima del nivel del agua, impidiendo que se aclaren y desaparezcan correctamente por el desagüe.

Como máximo, llena el cacito de detergente hasta la mitad. Y si solo se trata de eliminar el sudor cotidiano, un tercio será suficiente.

El suavizante también es derrochado a menudo de forma contraproducente, sin saberlo. Demasiado puede crear manchas en la ropa, eliminar la capacidad de las toallas de absorber humedad y, lo que es peor, contaminar aún más de lo estrictamente necesario.

2. No llenas adecuadamente tu lavadora

Hacer cargas completas te ayuda a ahorrar agua. El orden también importa: mete la ropa más sucia al final para que se someta a una mayor fricción y, por tanto, a un mayor lavado.

3. No permites que el detergente se disuelva

Lavar con agua fría es mejor para el planeta, eso es así. Pero hay detergentes que requieren una temperatura algo cálida para disolverse con garantías, lavar mejor, y no dejar manchas. Es el caso del detergente en polvo, sobre todo. Fíjate en la etiqueta al comprarlo, algunos indican explícitamente que son aptos para lavados en frío.

4. Secas todo con el mismo programa de secado

Y puede costarle caro a la integridad de tus prendas. El secado para prendas delicadas alcanza menos temperatura, mientras que el programa de secado para algodón es perfecto para prendas resistentes y, sobre todo, toallas y ropa de cama.

Pero sobre todo, el peor error es…

5. No separar bien la ropa

Hay que hacerlo por colores, para evitar que tus ropas más chillonas terminen tiñendo tus prendas blancas… pero también hay que seleccionar por materiales: toda aquella ropa que pueda dejar pelusillas, aléjala de aquella que no quieras ver «forrada”». Cada tejido en su montón: elástico con elástico. Y toallas separadas, para no crear un efecto abrasivo sobre otras prendas. Haciendo todas estas cosas no solo cuidarás mejor de tu ropa: también lo harás de tu lavadora.