El Comercio

La huerta gourmet de los Michelin

La huerta gourmet de los Michelin
  • Biobrotes nació hace dos años de la mano de Juan Carlos Santos y Mar Casado, una pareja vallisoletana que apostó por la ecoagricultura

Juan Carlos Santos y su novia, Mar Casado, de 34 y 35 años, respectivamente, necesitaban un cambio en sus vidas. Y lo encontraron la localidad de Cereceda, en Piloña, donde se trasladaron hace seis años dejando su Valladolid natal. Allí compraron una casa con terreno y dedicidieron dedicarse al turismo rural mientras plantaban «alguna cosilla» en su huerta. Tras cuatro años, el negocio iba tan bien que, según Santos, «no dábamos abasto y ya necesitábamos meter empleados». En ese tiempo, vieron que el cultivo ecológico que hacían tenía muy buena acogida. «Buscamos una salida a lo que ya hay», dice. Así fue como hace dos años, aprovechando ese vacío en el mercado, crearon su propia empresa: Biobrotes. Es la única del noroeste de España que suministra a la hostelería y restauración brotes verdes, flores comestibles y microvegetales.

¿Su misión? Alimentar al público sanamente con productos de temporada, recolectados en su punto óptimo de maduración y cultivados artesanalmente, sin productos ni abonos químicos de ningún tipo. Empezaron de forma autodidacta. Según relata Santos, «siempre tuvimos afición a la huerta, hasta que decidimos hacer algunos cursos de agricultura, floricultivo, temocultura y agricultura biodinánima, pero hay muchas materias que no están recogidas en los libros, así que a veces, lo mejor es investigar en base a la prueba de ensayo y error». Empezaron trayendo a Piloña semillas de proveedores internacionales de Estados Unidos, Inglaterra e Italia, entre otros. De esos encargos germinaron las primeras plantas y, después, aprovecharon los granos para crear su propio vivero, en el que ahora abundan las variedades propias. «También conseguimos semillas por contactos que conocemos en las ferias internacionales a las que vamos, pero la idea es ir a nuestra propia semilla para hacer la plantación sostenible», asegura el empresario.

En la actualidad, su huerta ecológica da cerca de 30 variedades de brotes verdes, sobre todo, en verano, que es cuando cultivan la mayor parte. «Especies como el cilantro o la albahaca solo se pueden plantar en periodo estival, con más de 20 grados de temperatura», afirma. En flores suman ya casi una quincena de variedades: la flor eléctrica, capuchina, claveles, caléndula o la boca de dragón... Y en el apartado de microvegetales o microverduras, la finca está certificada por el COPAE con número de productor 605F. Entre las especies que da su huerta ecológica destacan el rabanito, microcebolla, micropuerro, mini zanahorias, zanahoria baby, mini berenjenas o mini remolacha, por poner algún ejemplo. «Todo sale a escala. Seleccionamos las variedades por el tamaño. Vamos buscando el tomate pequeño y con unas características determinadas», asegura.

Juan Carlos Santos está satisfecho. En dos años de andadura «está funcionando bien. Vendemos en restaurantes de gama media-alta donde el menú permita incorporar nuestros productos. Entre otros, a las Estrellas Michelin de Asturias».