El Comercio

La revolución de los servicios funerarios

  • La rutina de la muerte se ha transformado en los últimos años y las nuevas tecnologías han ganado peso a la hora de despedir a un ser querido

El negocio funerario está cambiando y adaptándose a los tiempos que corren y eso se nota en el crecimiento de la oferta funeraria. Y esta modificación del sector se debe a que las gustos y necesidades de los clientes, a la hora de despedir a un ser querido, también han cambiado. Ahora ya no se conforman con una tradicional despedida, sino que su deseo es que sea lo más original posible, en muchos de los casos. Desde urnas ecológicas, o cofres con formas extravagantes, documentales, libros sobre la vida del fallecido o las ceremonias por streaming son las últimas tendencias en el sector.

Una nueva oferta que las empresas funerarias van adaptando poco a poco a su cartera de servicios. «Sin duda, lo que se busca ahora es la personalización en el acto de despedida», asegura Alfonso García, gerente de Funerarias Noega. Su empresa ha sido de las primeras en España en llevar a cabo las ceremonias 3.0, en las que ofrecen el acto por streaming, a través de internet, para que aquellos familiares o amigos que no puedan asistir in situ. Poco a poco las demandas van cambiando, aunque en España, sin duda, el servicio más demandado es el tradicional. «Es un proceso de adaptación lento, aunque las nuevas tecnologías van calando». En la actualidad, casi todas las personas cuentan con una red social. Por tanto, existe un servicio que se encarga de cerrar el perfil del fallecido.

Cenizas en entredicho

La forma de depositar las cenizas del familiar también ha ido cambiando en los últimos años. Aunque dada la última instrucción del Vaticano, 'Ad resurgendum cum Christo', por el que las cenizas deberán ser guardardas en un lugar sagrado, ya sea un cementerio o el columbario de una parroquia, y sólo se permite en casos "graves y excepcionales" y con el permiso del obispo diocesano su conservación, muchos se lo podrían estar pensando.En cualquier caso, una de las más originales de hacer es convertirlas en diamantes. Las piedras preciosas se obtienen del carbono del pelo de la persona fallecida y de las cenizas humanas, a partir de ahí se crea un diamante sintético que, en función de los quilates, tendrá un precio u otro. La conservación del ADN del fallecido es otro de los servicios, aunque es relativamente nuevo.

En el sector funerario, cada vez se impone más lo ecológico. Por tanto, son muchas las empresas funerarias que cuentan con urnas biodegradables o ataúdes ecológicos. Conservar los recuerdos del ser fallecido también gusta. Los servicios biográficos son una nueva forma de preservar el recuerdo del ser querido. Hay muchas opciones para ello, a través de libros o de vídeos para recordar su vida.

Opciones para todos los gustos y adaptados a los bolsillos. El coste medio de un funeral oscila entre los dos mil y tres mil euros. Aunque esta claro que con todas estas opciones los precios varían mucho. Una amplia oferta, con nuevas modas y tendencias en un sector que en 2015 atendió a más de 400.000 fallecidos. Además de contar con un volumen de negocio muy importante. Por primera vez en su historia, la patronal del sector funerario (Panasef) ha revelado a cuánto asciende el volumen de negocio de las empresas de este ámbito. De acuerdo a un estudio que han elaborado, la facturación alcanzó el año pasado 1.475 millones de euros.