El Comercio

La familia de la niña que falleció por un coma etílico sopesa denunciar al Ayuntamiento

Un grupo de jóvenes haciendo botellón en Gijón.
Un grupo de jóvenes haciendo botellón en Gijón. / Joaquín Pañeda
  • Varias amigas dicen que no era la primera vez que Laura abusaba del alcohol. Un juzgado investiga cómo consiguió el alcohol la menor

La familia de Laura F., la niña de 12 años que murió el pasado martes por un coma etílico tras ingerir una botella de ron en una celebración de Halloween con sus amigos, estudia presentar una denuncia contra el Ayuntamiento de San Martín de la Vega, en Madrid, por haber incumplido la ley antibotellón, que impide a los jóvenes reunirse en la calle para beber. Según ha publicado ABC, la familia está siendo «asesorada en esta dirección». No obstante, en conversación con este periódico, el alcalde de la localidad, Rafael Martínez, ha dicho que desconoce este hecho.

También ignora qué hicieron Laura y sus amigos para comprar alcohol, debido a que son menores de edad. Sin embargo, algunos testigos contaron a este periódico que pudieron habérselo pedido a alguna persona mayor, ya que no había gran dificultad para ello. En este sentido, un juzgado investiga cómo consiguió el alcohol la menor. Por su parte, el regidor niega que los jóvenes del pueblo tengan por hábito de fin de semana reunirse en la zona para beber, aunque sí lo hacen en otras áreas «ya controladas por la Policía Local», dijo.

Este viernes, la localidad madrileña, celebró una concentración y posterior minuto de silencio en la Plaza de la Constitución en memoria de la niña, en una jornada declarada de luto. En este acto, Martínez dijo que la muerte de la menor afecta a todos los vecinos y sostuvo que «no es tiempo de buscar culpables sino soluciones» y de «trabajar todos unidos», instituciones, comunidad educativa y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, «para que no vuelva a ocurrir».

«Pido sobre todo comprensión y respeto para la familia en estos momentos difíciles que está atravesando», ha añadido el alcalde, en referencia a los padres y la hermana mayor de la menor.

Los padres son de origen polaco pero llevan muchos años viviendo en el municipio, y de hecho sus dos hijas nacieron aquí. Tras la concentración el primer edil ha explicado que un juzgado madrileño ha abierto diligencias y se investiga quién pudo proporcionar el alcohol a la menor: si fue a través de un comercio local, de una persona mayor o incluso de un domicilio particular.

La menor fallecida estudiaba en el único instituto de la localidad, el Anselmo Lorenzo, por lo que era conocida por la mayoría de los jóvenes del pueblo, que siguen conmocionados, según han explicado a Efe varios de los alumnos tras participar en un minuto de silencio convocado hoy por el centro en memoria de Laura.

Uno de ellos ha relatado que fue testigo de cómo varios amigos de la chica la llevaban hacia el centro de salud dentro de un carrito de hierro de un supermercado. «Yo pude ver a la niña y en ese momento iba en muy mal estado», ha relatado.

Otra alumna del centro, Michelle, ha dicho que una amiga de la fallecida le dijo que ésta «había tomado una botella de vodka entera ese día, a pesar de que desde el principio se sentía mareada», y ha apuntado que «al parecer no era la primera vez que esto le sucedía, aunque no hasta el punto de un coma etílico».

Agustín, también alumno y amigo de la hermana de la fallecida, ha dicho que ésta estaba en Barcelona cuando ocurrió el suceso y volvió rápidamente, destrozada como el resto de la familia, y ha asegurado que la menor era «una niña muy simpática que no tenia pinta de beber». Otro joven de la localidad ha asegurado también que la menor solía salir con gente mayor que ella y ya había acudido más veces al centro de salud tras ingerir alcohol.

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