El Comercio

El Consejo Europeo, en Oviedo

Un momento de votación durante la simulación del Consejo Europeo.
Un momento de votación durante la simulación del Consejo Europeo. / MARIO ROJAS
  • 40 participantes debaten sobre el 'Brexit' o el estatus de Gibraltar y asumen los roles de los representantes de los países de la Unión

  • Ovimun organiza una recreación de la institución comunitaria con jóvenes

«No podemos vernos sometidos al chantaje del Reino Unido». «O se da solución a este problema o los países del Este tendrán que elegir entre la Unión y Rusia». «Si no cedemos tendrá consecuencias en nuestras necesidades». Fueron algunos de los argumentos que se escucharon en la simulación del Consejo Europeo que se celebró ayer por la tarde en la sede del Colegio de Abogados de Oviedo. Aunque el tema era el 'Brexit' (la salida del Reino Unido de la Unión Europea) se discutieron varios temas relacionados, como la libre circulación de personas en territorio comunitario o la admisión en la Unión de una Escocia separada del resto de Gran Bretaña.

Casi 40 personas se reunieron ayer para la recreación de esta institución europea que reúne a los Jefes de Estado y de Gobierno de los 28 países de la Unión, según detalló el tesorero de la asociación organizadora, Ovimun (el modelo de la ONU de la Universidad), Pelayo Fernández-Agustí. Todo estaba preparado para ser lo más realista posible. El propio Fernández-Agustí y Xuán García dirigieron la sesión como copresidentes del Consejo Europeo («Donald y Tusk», bromearon), Jaime Trobajo compareció como Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión, y hubo algunos momentos tensos, como las llamadas al orden o la expulsión del representante del Reino Unido. No faltaron, no obstante, las risas: cuando la representante de Dinamarca confesó no haber entendido la pregunta de Alemania y García le respondió «se siente» o cuando España propuso debatir sobre el estatus de Gibraltar.

En este quinto taller anual de Ovimun, los organizadores se vieron desbordados por los interesados, casi el doble de los que pudieron participar. Normalmente, explica Fernández-Agustí, los que intervienen en estas actividades son universitarios en sus primeros años de carrera. Para abrir el abanico, invitaron también a jóvenes más veteranos y a estudiantes de Bachillerato, que acudieron en seis parejas. Había de todo, desde Wilmer Ahumada, catedrático en una universidad peruana, hasta Marina Velasco, criminóloga y embarazada de seis meses.

No todo fue debatir en traje y corbata. Por la mañana hubo explicaciones del formato (cómo comportarse de manera diplomática, la presentación de mociones...) y unas lecciones sobre lenguaje no verbal a cargo de la actriz entreguina Carla Loga. Para foguearse, hubo algunos debates de pega, como por ejemplo, si debe o no ponerse piña en la pizza. Y luego respusieron fuerzas con un buen cachopo con patatas mientras seguían discutiendo en la mesa.

La satisfacción era general entre los participantes. «Me amoldé como pude a las circunstancias, estuvo bien para aprender otro tipo de argumentaciones», relataba Yoryi Correa, representante de Polonia, a quien le tocó defender una mano dura con los refugiados con la que no comulga. «Ha sido una experiencia enriquecedora, te hace crecer como persona, lo recomiendo», señalaba Cynthia Zamorano, leonesa residente en Oviedo y delegada de los Países Bajos. Pero, para los interesados, el próximo gran evento está por llegar: la recreación de la Asamblea de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en la Junta General del Principado a primeros de abril. Hubo unanimidad cuando se les preguntó a los participantes del taller si asistirían: «Sí».