El Comercio

La devastación de 'El niño' se agrava por el cambio climático

  • La agencia dependiente de la ONU analiza en su documento lo ocurrido durante el último lustro, «el más cálido jamás registrado», para lo que analiza la huella humana «cada vez más visible» y los fenómenos meteorológicos y climáticos «con impactos peligrosos y costosos»

Las olas de calor, los episodios prolongados de sequía, o las lluvias torrenciales con las consiguientes inundaciones tendrán lugar de una manera más frecuente si no se frena el cambio climático. Esa es la principal conclusión a la que llega la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en el informe 'Estado del clima mundial 2011-15', que fue presentado ayer durante la cumbre del clima COP22, que se desarrolla hasta el próximo día 18 en Marrakech.

La agencia dependiente de la ONU analiza en su documento lo ocurrido durante el último lustro, «el más cálido jamás registrado», para lo que analiza la huella humana «cada vez más visible» y los fenómenos meteorológicos y climáticos «con impactos peligrosos y costosos». Y es que las temperaturas sin precedentes estuvieron acompañadas de un aumento del nivel del mar, de una disminución general de la extensión del hielo marino en el Ártico, los glaciares continentales y el manto de nieve del hemisferio norte.

Todos esos indicadores «confirmaron la tendencia al calentamiento a largo plazo causada por los gases de efecto invernadero», subraya el informe. Los expertos atribuyen todo esto a la actividad humana y recuerdan que el dióxido de carbono alcanzó, por primera vez en 2015, el umbral significativo de 400 partes por millón en la atmósfera.

En su informe, la OMM tuvo en cuenta que de los 79 estudios publicados por la Sociedad Meteorológica Americana entre 2011 y 2014, «en más de la mitad se observó que el cambio del clima debido a la actividad humana había contribuido a la aparición de fenómenos extremos». Pero es que al incremento térmico de la atmósfera se suma el aumento «sin precedentes» de la temperatura de los océanos. El año pasado fue la más alta de todos los años de los que se tienen registro.