El Comercio

Pendientes de la superluna

  • La luna llena de hoy será la más cercana a la Tierra desde 1948, pero solo será apreciada por observadores experimentados

La luna llena de esta semana es más grande y brillante. ¿Cuánto? Hasta un 14% más grande y hasta un 30% más brillante que la de abril, por ejemplo. No es que el satélite se esté precipitando hacia la Tierra -al contrario, se aleja unos cuatro centímetros al año-, es que su órbita alrededor de nuestro planeta es ligeramente elíptica y hay momentos de máximo alejamiento (apogeo), como la luna llena de abril, y de máxima proximidad (perigeo), como la de anoche. Desde Asturias, cuando las nubes se retiraron, ya se observaba brillando con especial vigor.

La distancia media entre la Tierra y la Luna es de 384.400 kilómetros, pero puede superar en el apogeo los 406.000 y reducirse en el perigeo hasta casi los 356.000. Cuando la fase de llena coincide con el máximo acercamiento, los astrónomos hablan de luna llena de perigeo, fenómeno que popularmente se conoce desde hace unos años como superluna, denominación que, sin embargo, no usan los astrónomos. Superluna es un término inventado por el astrólogo estadounidense Richard Nolle en 1979. En un artículo publicado en la revista 'Horoscope', llamó así a «una luna nueva o llena que ocurre cuando el satélite está en su máximo acercamiento a la Tierra en una órbita determinada».

Un fenómeno habitual

«En términos generales, las lunas llenas ocurren cerca del perigeo cada 13 meses y 18 días, así que no es algo tan inusual», explicaba en 2014 el astrónomo Geoff Chester, del Observatorio Naval de Estados Unidos. Aunque pueden ser más frecuentes. De hecho, la de esta noche no será ni la primera ni la última superluna de 2016: también lo fue la luna llena de octubre y lo será la de diciembre. Pero la de hoy, eso sí es verdad, será la más cercana desde el 26 de enero de 1948 y hasta el 25 de noviembre de 2034: el satélite estará a las 14.52 horas a sólo 356.500 kilómetros.

Según la NASA, la Luna de estas noches es hasta un 14% más grande y un 30% más brillante que la 'miniluna' de abril. ¿Lo notaremos si echamos una mirada al cielo? «No es suficiente para notarlo a no ser que seas un muy meticuloso observador de la Luna», dice Alan MacRobert, redactor jefe de revista 'Sky & Telescope'. «No me gusta animar a la genta a ver algo que no va a ser capaz de ver. Realmente no hay mucho que ver», advierte Jim Lattis, astrónomo de la Universidad de Wisconsin, a quien desagrada el bombo mediático que se da a las superlunas porque genera falsas expectativas.

Puede comprobarlo en casa con un sencillo experimento que propone 'Sky & Telescope'. Coja una naranja y póngase a tres metros de ella. Es el equivalente a la Luna en el punto más lejano de su órbita. Para simular lo que pasará mañana, acérquese a la naranja 40 centímetros y vuelva a echarle una mirada. Comprobará lo difícil que es notar el cambio de tamaño, apenas un centímetro. También hay que tener en cuenta que, por un efecto óptico, cuanto más cerca del horizonte está la Luna, más grande parece. Se verá más grande si está baja, que si está cerca. Aún así, salga a contemplarla; siempre merece la pena.