El Comercio

Más denuncias, igual número de asesinatos de mujeres

  • Un estudio de la Universidad de Oviedo concluye que el actual sistema de prevención en violencia de género no logra evitar los feminicidios

Un estudio de la Universidad de Oviedo ha concluido que el actual sistema de prevención en violencia de género no logra evitar los feminicidios, puesto que el número de mujeres asesinadas a manos de su pareja o expareja no ha bajado de forma significativa pese a que las denuncias se han multiplicado por diez.

El trabajo, realizado por el profesor Javier G. Fernández Teruelo, catedrático acreditado de Derecho Penal de la Universidad de Oviedo, se ha elaborado cotejando la información estadística que aporta el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia y el Observatorio frente a la Violencia de Género. La investigación reconoce que en los últimos años se han registrado avances indudables en esta materia, pero reducidos a los casos menos extremos.

El número de denuncias en diez años se ha multiplicado por diez al pasar de 13.000 a 130.000 en toda España, pero ello no se ha traducido en la reducción de las muertes de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, cuyo número permanece "más o menos estable". Cerca de mil mujeres han sido asesinadas en los últimos 15 años, lo que supone una media anual de entre 60 y 70 feminicidios.

En opinión de Fernández Teruelo, la amenaza penal como instrumento de prevención frente a la violencia de género no está dando los resultados esperados. Este profesor apunta que el hecho de que casi un tercio de los maltratadores se suiciden o lo intenten tras asesinar a sus parejas demuestra la escasa capacidad del derecho penal para cambiar comportamientos.

Además, en el resto, casi un 90 por ciento se entrega a la policía tras matar a sus mujeres, lo que conlleva además una atenuante por confesión. "En los supuestos más graves, las medidas penales y procesales previstas, básicamente el alejamiento y el control del agresor, revisten escasa utilidad", afirma el docente.

El trabajo, elaborado a petición del Gobierno del Principado, hace cuatro propuestas concretas para reducir los feminicidios, la primera de ellas la protección sin denuncia. El experto afirma que es preciso reforzar los mecanismos de denuncia a través de terceros -médicos, familiares, amigos o vecinos- y poner en marcha un nuevo modelo que permita proteger a la víctima aunque no exista denuncia previa.

El estudio también llama la atención sobre el hecho de que la determinación de riesgo se sustente sobre una serie de ítems introducidos en un programa informático y, más aún, que no exista un examen del maltratador en el proceso de valoración. Por ello se propone un nuevo sistema de detección del riesgo de feminicidio, construido en términos cualitativos y sobre la base de los perfiles identificados en la investigación.

El profesor añade que también resulta imprescindible poner en marcha cuanto antes las unidades de valoración forense integral que, con el mismo objetivo, también deberán examinar al agresor y no solo a la víctima de maltrato.

Como tercer punto, el profesor Fernández Teruelo propone la introducción de campañas informativas con el objeto de que las mujeres víctimas de maltrato sean capaces de identificar y gestionar los riesgos de violencia extrema en procesos de ruptura de la relación, así como la formación de determinados especialistas para ayudar y acompañar a la mujer a lo largo de todo ese proceso.

Por último, el experto aboga por auditar los fallos del sistema en cada asesinato machista. En su opinión, "resulta cuando menos sorprendente que una sociedad que lo audita prácticamente todo no audite qué ha fallado para que una mujer sea asesinada por su pareja o expareja". Recuerda al respecto que en todo feminicidio o bien no se detectó la situación de riesgo o, si se detectó, el sistema no fue capaz de evitarlo.