El Comercio

La moda de los productos usados

  • Cada vez son más las personas que se animan a comprar o vender objetos que ya han sido utilizados

El negocio de la venta de artículos de segunda mano se encuentra en pleno auge. De hecho, es uno de los mercados que mejor está funcionando en la actualidad. Si se paran a pensar... ¿Cuánto podrían ganar vendiendo objetos que ya no utiliza?. Ropa, bicicletas, electrónica... Todo tiene cabida en las tiendas de segunda mano, aunque la tecnología y la telefonía son los productos más demandados.

«Cada vez son más las personas que llegan a la tienda para comprar objetos más baratos y para vender aquello que ya no les resulta útil», explica David Iglesias, gerente de una tienda de Gijón. Asegura que no hay un perfil claro de cliente, ya que son tal la cantidad de artículos que venden y que compran que puede venir cualquier persona. «En los últimos meses los ciudadanos van conociendo más este tipo de establecimientos y les gusta», apunta Iglesias. La crisis ha hecho que los ciudadanos vean en este tipo de tiendas una oportunidad de negocio, no solo para comprar cosas baratas, sino también para sacarse algo de dinero vendiendo lo que ya no usan. «Vengo casi todos los días. Es muy útil, pues me ahorro mucho dinero», apunta el ovetense Alejandro García. Muchas otras personas llegan a estos negocios para buscar productos que en el mercado están descatalogados, sobre todo en los que se refiere a videojuegos o discos.

El auge de lo vintage

La venta de ropa de segunda mano también ha crecido en Asturias, en los últimos meses. Algo que ha notado y mucho la gijonesa Natalia Huerta, desde que abriera su tienda de ropa vintage hace siete meses en Gijón. «Antes observaba que las personas eran reticentes a la hora de comprar este tipo de prendas, pero cada vez más lo ven como un modo de ahorrar y de obtener productos originales, de otra época», asegura Huerta. Tiene prendas desde los años 50 hasta los 90. Productos que llegan de Inglaterra. Aunque sin duda, lo más demandado son los gorros de piel. «Están muy bien para el invierno, con la llegada del frío. Hay personas que no conocen la tienda y entran para ver los gorros que están en el escaparate. Ahora mismo es el producto estrella», hace hincapié Huerta.

El público de este tipo de prendas es muy variado. Personas jóvenes, pero también mayores que ven en este tipo de negocios, marcas de ropa de su juventud. «Les hace mucha ilusión, al ver productos tan antiguos». Y otros, en cambio consumen estas prendas, ya que aseguran que son muy originales y económicas, pues a la hora de adquirir el jersey, la falda o el pantalón se cobra al peso. «Sale muy barato. Hay mucha variedad y los tejidos son de calidad», comenta el gijonés Edén Borjes.

Parece, por tanto, que el negocio de segunda mano es sinónimo de ahorro y de rentabilidad, para los que compran y también para los que se animan a abrir el baúl de los recuerdos.