El Comercio

«EE UU hace lo mismo en el mar Negro que Rusia con su caza en el Cantábrico»

«EE UU hace lo mismo en el mar Negro que Rusia con su caza en el Cantábrico»
  • El exdelegado de Defensa en Asturias Rafael González afirma que vuelos como el del Sukhoi 35S detectado frente a Gijón «los hacen todos los países»

«No conviene alarmarse si pasó a 80 o 100 millas de Gijón». Así se expresó ayer, a preguntas de EL COMERCIO, el coronel Rafael González Crespo, que fuera delegado de Defensa en Asturias de 2000 a 2006, sobre el vuelo de un caza de la Fuerza Aérea rusa, un Sukhoi 35S, que fue detectado al norte de Gijón el pasado jueves. Fue durante un vuelo que le llevó de Rusia a las cercanías del Estrecho de Gibraltar, pasando frente a las costas de Noruega, el Reino Unido, Francia, España y Portugal.

El coronel González Crespo consideró éste como un vuelo «habitual», que lo hacen «por sistema todos los países para comprobar los tiempos de respuesta de las naciones de su entorno». Y ello, sin que suponga una amenaza inmediata, sino, más bien, una exhibición de fuerza de un país que tiene «unos 3.000 aviones de combate operativos», frente a los 150 con los que cuenta España, de los que 60 son cazas Eurofighter, un último modelo de los que el Ejército del Aire aún tiene pendientes de recibir 13 unidades.

La situación de tensión en Siria, donde Estados Unidos y Rusia mantienen posturas alejadas, podría estar detrás de un incremento de misiones como la del Sukhoi 35S. El coronel González Crespo anotó que «EE UU hace lo mismo en el mar Negro y en el Báltico que Rusia con su caza en el Cantábrico», también para calibrar los tiempos de respuesta, en este caso de los propios rusos.

En todo caso, el coronel matizó que «en realidad, prácticamente ni es necesaria la aviación. La guerra convencional ha desaparecido. En la guerra de Siria, los rusos han bombardeado desde sus bases en el Mar Negro y en el Caspio con más eficiencia que lo habrían hecho con aviones».

«Ellos se enseñan más»

Un controlador aéreo consultado por este periódico anotó ayer que el avión «tuvo que ser identificado por un radar de defensa aérea», porque el «radar secundario de vigilancia» que utilizan las torres de control de los aeropuertos civiles «basa la localización e identificación de los aviones en su propia colaboración. Los radares civiles envían un impulso interrogador y el avión, de forma automática, envía un impulso respondedor en el que codifica mucha información sobre su identificación, ruta, velocidad, altura y muchos otros datos». En todo caso, este profesional señaló su convencimiento, en la misma línea que el coronel González Crespo, de que «los rusos se están enseñando más».

En el caso del caza ruso, tenía apagados sus sistemas de comunicación y tampoco respondió al sistema IFF (identificativo amigo-enemigo), de forma que el protocolo de actuación militar implicó el despegue de dos F-18 de la base aérea de Zaragoza, que identificaron al caza ruso frente a la costa asturiana, aproximadamente en la vertical de Gijón, pero lejos del área de interés estratégico. El protocolo marca que si las comunicaciones por radio fallan o no se producen, los aviones que acuden a identificar al aparato le hacen una serie de señales físicas y luminosas (por ejemplo, en caso de que quieran que aterrice le muestran su propio tren de aterrizaje).